NASA fue advertida varias veces sobre inminencia de la tragedia
La NASA fue advertida, desde poco después del lanzamiento del Columbia y en varias ocasiones, de que el transbordador, que sufrió un incidente durante el despegue, podía tener problemas posteriores.
WASHINGTON.--La NASA fue advertida, desde poco después del lanzamiento del Columbia y en varias ocasiones, de que el transbordador, que sufrió un incidente durante el despegue, podía tener problemas posteriores.Mensajes electrónicos revelados en el Centro Espacial Johnson, de Houston (Texas), indican que la última advertencia fue hecha por ingenieros de la NASA un día antes de cuando se tenía previsto el aterrizaje del transbordador en una pista del Centro Espacial Kennedy en Florida.Esa advertencia, que no llegó nunca a las máximas autoridades de la agencia espacial, indicó que existía el peligro de una desintegración de la nave y de que perecieran sus siete tripulantes, que fue precisamente lo que ocurrió el pasado 1 de febrero.Esa tragedia forzó la suspensión indefinida de las misiones de los transbordadores de EEUU.El mensaje electrónico fue redactado por Jeffrey Kling, ingeniero que desde el control de la misión en el Centro Espacial Johnson, pronosticó lo que ocurriría si el aire candente producido por la fricción con la atmósfera penetraba en el Columbia.Según una de las teorías más firmes en la investigación, el sector izquierdo del ala del transbordador recibió el impacto de un fragmento desprendido del tanque externo del aparato poco más de 80 segundos después de su partida de Cabo Cañaveral el 16 de enero.El golpe habría destruido una o algunas de las losetas antitérmicas del Columbia, dejando expuesta su superficie inferior de aluminio que habría permitido el ingreso de la masa de aire candente o "plasma" que rodeaba al transbordador en su ingreso a la atmósfera.Kling recomendó en su mensaje que ante esa posibilidad sería necesario un plan de escape "suponiendo que el ala izquierda no se queme antes de que podamos sacar a la tripulación".Tres días antes, Robert Daugherty, otro de los ingenieros de la NASA, había señalado el peligro que corría la seguridad de la nave debido a los daños producidos por el intenso calor.Su supervisor inmediato, Mark J. Shuart, se hizo eco de la preocupación del ingeniero y dirigió un mensaje a otro de los supervisores elogiando la actitud de Daugherty."Espero que la gente (en el Centro Espacial Johnson) esté escuchando", señaló Shuart.Daugherty y otros tres ingenieros de la agencia espacial manifestaron su preocupación varios días después de que la empresa aeronáutica Boeing Co., contratista de la NASA, asegurase que el Columbia terminaría la misión sin inconvenientes pese a los daños sufridos por su ala izquierda en el lanzamiento.Otro mensaje, firmado por Kevin McCluney, ingeniero mecánico del Centro Espacial Johnson, también señaló la existencia de un peligro.McCluney no recomendó tomar medidas inmediatas, pero señaló que éstas serían necesarias en caso de que se perdieran datos de los sensores del ala izquierda, lo cual obligaría a tomar una decisión sobre un aterrizaje de emergencia o el escape de la tripulación."No sé cuál sería el punto determinante entre una decisión y la otra", manifestó.El último intercambio en las comunicaciones entre el control de la misión y el transbordador reveló la pérdida de datos de los sensores, pero ésta ocurrió segundos antes de que se perdiera el contacto con la nave.En una conferencia de prensa el mismo día de la tragedia, el director de programas de transbordadores, Ronald Dittermore, descartó la teoría de que la explosión hubiese sido causada por el golpe de un fragmento del tanque externo contra el ala izquierda de la nave.Sin embargo, días después una comisión investigadora dio marcha atrás y señaló que no descartaba ninguna teoría, aunque pudiera considerarse absurda.




