CITES en Chile fue hito en la regulación de la vida silvestre
Los organizadores de la XII Reunión de las Partes de la Convención sobre Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES), que el viernes finalizó en Santiago, aseguraron que esta conferencia marcó un hito en la regulación del comercio de vida silvestre.
Santiago de Chile.--- Los organizadores de la XII Reunión de las Partes de la Convención sobre Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES), que el viernes finalizó en Santiago, aseguraron que esta conferencia marcó un hito en la regulación del comercio de vida silvestre.La CITES se desarrolló en la capital chilena entre el 3 y el 15 de noviembre y hasta el último día se vivieron intensos debates en sus plenarios.Juan Carlos Vásquez, oficial de políticas jurídicas y comerciales de la secretaría de la CITES en Ginebra, dijo que la venta restringida del marfil y la defensa sin condiciones para los dos peces más grandes del mundo, el tiburón ballena y el tiburón peregrino, fueron sin duda dos de los hechos más destacados de esta larga jornada.Añadió que la derrota que sufrió Japón en el penúltimo día de debates a su propuesta para reanudar la caza de dos especies de ballena, la Bryde y la Minke, transcurrió en jornadas que no olvidarán fácilmente los delegados de más de 130 países que estuvieron presentes en la capital chilena.El chileno Sergio Bitar, presidente de esta reunión de la CITES, celebró la seriedad y el trabajo riguroso que llevaron a cabo los comités que permitieron que las reuniones plenarias se llevaran a cabo con celeridad.Bitar coincidió con el colombiano Vásquez en que la reunión en Santiago fue todo un éxito para los países que desde 1975 luchan por la conservación de la flora y fauna en el planeta.Desde la entrada en vigor de la Convención no se ha extinguido ninguna especie amparada en la CITES como resultado de su comercio.Ambos recordaron a EFE que en esta edición número doce de la CITES un total de 600 animales y 300 flores quedaron incluidos esta vez en el Apéndice I (prohibición de comercio), mientras que 4.200 animales y 25.000 flores fueron insertados en el Apéndice II (regulación)."El balance de la CITES en Chile sin duda que fue positivo", enfatizó Vásquez, aunque advirtió que los resultados no siempre se deben medir por el número de propuestas que hayan sido aceptadas.Pese al optimismo de ambos organizadores, los dos comentaron a EFE su decepción por la casi nula atención de los medios de comunicación chilenos."Quizás es un fenómeno general de América Latina, y que todavía la opinión pública no está preparada para abordar con seriedad los temas ambientales, pero me sorprendió la actitud (de la prensa)", añadió Vásquez.Sostuvo que Chile desperdició una gran oportunidad de aprender y de aprovechar el conocimiento de 160 expertos que vinieron especialmente a este país "a enseñar más sobre la defensa de las especies silvestres"."Yo creo que América Latina es una región fundamental para la CITES por su riqueza en biodiversidad, cada especie tiene una función fundamental en el ecosistema", añadió el funcionario de la organización ecológica.Bitar fue aún más duro en sus palabras al señalar a EFE que en la convención quedó demostrado "un desafortunado provincianismo nacional"."A veces creemos que somos muy internacionales porque estamos firmando un acuerdo con la Unión Europea, o porque estamos negociando un tratado de libre comercio con Estados Unidos, pero olvidamos cosas tan importantes como la lucha por el ecosistema", enfatizó.




