Schilling y Milwood tendrán la presión en el montículo
Los triunfos de los Cardenales de San Luis sobre los Cascabeles de Arizona y de los Gigantes de San Francisco ante los Bravos de Atlanta dejo a los abridores de los equipos perdedores, Curt Schilling y Kevin Milwood, respectivamente, con la presión y la obligación de ganar en el segundo partido de las series de semifinal de división de la Liga Nacional.
HOUSTON.--- Los triunfos de los Cardenales de San Luis sobre los Cascabeles de Arizona y de los Gigantes de San Francisco ante los Bravos de Atlanta dejo a los abridores de los equipos perdedores, Curt Schilling y Kevin Milwood, respectivamente, con la presión y la obligación de ganar en el segundo partido de las series de semifinal de división de la Liga Nacional. Cascabeles, considerados favoritos para renovar su título de la Serie Mundial, perdieron con claridad por 12-2 en el primer partido la serie que disputan al mejor de cinco, a pesar de tener en montículo a su abridor estrella, el zurdo Randy Johnson.La derrota con Johnson de abridor cambió por completo toda la proyección de la serie y también la presión que tendrá Schilling, al ponerlo ante la obligación de ganar si no quieren ir a San Luis con un 0-2 en su contra, en una serie corta, que seria muy difícil de superar."Mi objetivo es salir el montículo y hacer el trabajo como siempre, sin preocuparme por nada más", comentó Schilling. "Nunca tengo otro pensamiento que no sea el de lograr la victoria para mi equipo".La combinación latina de los Cardenales, integrada por el dominicano Luis Pujols, el segunda base, de origen cubano Fernando Viña, y el colombiano Edgar Rentería, fueron las claves en laofensiva del equipo de San Luis que en el segundo juego intentará de nuevo tenerlos como sus mejores armas ofensivas.Schilling, lanzador derecho de 35 años de edad, y quien a lo largo de la temporada regular estableció una marca ganadora de 23-7, con 3.23 en su promedio de efectividad, espera no dejarse intimidar por el bateo explosivo de los Cardenales y empatar la serie.El manejador de los Cascabeles, Bob Brently, confía que con Schilling en el montículo no se repita la historia del año anterior, cuando Arizona perdió también el segundo partido ante los Cardenales, que al final fueron eliminados en el quinto juego.Johnson fue el perdedor del segundo partido del año pasado para llegar a la séptima consecutiva en la fase final, pero lograría recuperarse para ganar sus siguientes cinco partidos en forma consecutiva, tres de ellos de Serie Mundial, para coronarse junto con Schilling como campeones.Su labor en el montículo les permitió entonces ser nombrados también los Jugadores Más Valiosos (MVP) del "Clásico de Otoño", algo que indudablemente les gustaría repetir la presente temporada.Para el partido dos de la serie que se disputará en el "Bank One Ballpark" de la ciudad de Phoenix los Cardenales enviarán al veterano lanzador zurdo Chuck Finley al montículo.El equipo de Atlanta, por su parte, enfrenta una situación similar después que a última hora recibiera la noticia de que su abridor estrella, Maddux, no podrá lanzar en el partido de mañana por problemas con la mano de lanzar.Los problemas de los Bravos se agravaron después de perder por 8-5 el primer partido de la serie, ante unos Gigantes que mostraron un béisbol explosivo y de conjunto que los sorprendió en su propio campo del Turner Field.Maddux se encontraba programado para lanzar el segundo partido de la serie, pero una ampolla en la mano derecha lo dejó fuera de la rotación hasta el próximo sábado, cuando abra el tercer partido que se disputará en San Francisco.El manejador Bobby Cox decidió entonces que sea Millwood, de 27 años, quien lo sustituya en el montículo aunque la ausencia deMaddux y la presión que deberá enfrentar será más notable después de la derrota que sufrió su equipo.Maddux (16-6) y Milwood (18-8) no han lanzado desde el pasado viernes, cuando los Bravos jugaron dos partidos de temporada regular contra los Mets de Nueva York, por lo que ambos lanzadores se encuentran descansados.El equipo de los Bravos, que alteró el orden en el rol de lanzadores como medida de precaución, pondrá toda su confianza en Milwood para que controle a la artillería pesada de los Gigantes, que encabeza el jardinero Barry Bonds.Pero los Bravos también son conscientes que tendrán que presentar un bateo más sólido y consistente cuando se enfrenten al abridor Kirk Rueter, que será el que trabaje en el montículo para los Gigantes, que llegan al segundo partido no sólo con la ventaja de 1-0 sino con el convencimiento que pueden volver a ganar a sus rivales y regresar a San Francisco con la ventaja de 2-0 y medio boleto para la disputa del banderín de la Liga Nacional.




