Hinchas apoyan agresión de Romário a jugador y piden más castigos
a decepcionante campaña del Fluminense en la Liga brasileña llevó a varios aficionados a pedir con pancartas castigo, como la bofetada que el delantero Romário propinó el domingo pasado a su compañero Andrei en el partido que el equipo carioca perdió por 0-6 ante el Sao Paulo.
Río de Janeiro.---- La decepcionante campaña del Fluminense en la Liga brasileña llevó a varios aficionados a pedir con pancartas castigo, como la bofetada que el delantero Romário propinó el domingo pasado a su compañero Andrei en el partido que el equipo carioca perdió por 0-6 ante el Sao Paulo.Los directivos del Fluminense, que temían por la reacción de los hinchas tras la segunda goleada encajada por el equipo en menos de quince días, pidieron protección policial para sus instalaciones y los jugadores, pero apenas se encontraron hoy con mensajes irónicos dejados en las tribunas de la cancha de entrenamiento."Valió, Romário. Ahora faltan César, Flavio y compañía", destaca una de las pancartas encontradas por los jugadores en su primer entrenamiento de la semana.Un error defensivo del defensa Andrei en el fatídico partido del domingo contra el Sao Paulo motivó a Romário, capitán del equipo, a reprender a los gritos a su compañero y propinarle después una bofetada ante la sorpresa del resto de los jugadores y los seguidores que colmaron el estadio Morumbi, de Sao Paulo.Las barras organizadas del Fluminense han cuestionado las flojas actuaciones de los defensas y han exigido a los directivos la contratación de refuerzos en todas las líneas, así como de un entrenador en sustitución de Renato Gaúcho.Romário fue multado el lunes con la pérdida del 40 por ciento de los 46.000 dólares que percibe cada mes en el Fluminense y puede sufrir una suspensión de hasta cuatro jornadas si el árbitro Wilson de Souza Mendonca reseña el hecho en su informe al tribunal deportivo.Tras la goleada del domingo, el Fluminense ocupa el puesto trece de la clasificación general de la Liga, que disputan 26 equipos. Con los catorce puntos obtenidos, ostenta también la peor defensa de la competición (24 goles encajados).El delantero, de 36 años, fue presentado como refuerzo el 2 de agosto pasado y desde entonces su balance ha sido cuestionado.Tras un brillante debut con dos goles en la paliza propinada al Cruzeiro en la primera jornada de la Liga (5-1), el ex jugador de los clubes españoles Barcelona y Valencia tiene un saldo en rojo.En once partidos marcó cinco veces, ha sostenido discusiones verbales con aficionados y faltado por decisión propia a varios entrenamientos, con la anuencia de los directivos y en una abierta contradicción con su discurso inicial, en el que prometió que no tendría privilegios.El Fluminense reaparecerá en la Liga nacional el día 25, contra el Atlético Paranaense, en el estadio Maracaná.Los directivos estudian la posibilidad de concentrar el equipo en un municipio cercano a Río de Janeiro para evitar la presión de los aficionados.




