El matrimonio apacigua a los criminales, pero no el concubinato
Un matrimonio feliz puede mejorar la conducta de un criminal, pero no así el concubinato, según un estudio hecho en Estados Unidos que publica la revista Social Science Quarterly.
WASHINGTON.--- Un matrimonio feliz puede mejorar la conducta de un criminal, pero no así el concubinato, según un estudio hecho en Estados Unidos que publica la revista Social Science Quarterly.El profesor Alex Piquero, del Instituto de Criminología de la Universidad de Florida, determinó que los delincuentes más curtidos tienen menos probabilidades de reincidir cuando asimilaban la rutina del matrimonio.La inclinación que mostraron antiguos delincuentes blancos, hispanos o negros a mantenerse sobrios, sanos y actuar con honestidad después de la boda fue similar, según el estudio."La gente casada a menudo tiene horarios fijos, trabajan de 9 a 5, vuelven a casa; se ocupan de los niños, si los tienen; ven la televisión, y repiten el ciclo una y otra vez", explicó Piquero."Los que no están casados tienen mucha libertad para hacer lo que se les antoje, especialmente si no tienen empleo", agregó.El estudio refleja que las parejas de hecho sin lazos matrimoniales parecen incrementar la probabilidad de que los delincuentes en libertad condicional reincidan en sus fechorías, al menos entre aquellos que no son de raza blanca.Las estadísticas muestran que muchos delincuentes en libertad condicional que no son blancos no tienen empleo fijo, de ahí que las mujeres puedan rechazarlos como parejas con fines matrimoniales.En lugar de involucrarse en relaciones con mujeres que podrían contrarrestar su participación en crímenes, los ex delincuentes terminan viviendo con mujeres que les permiten continuar por el mal camino, dijo Piquero.Para elaborar el estudio, Piquero contó con la profesora de criminología Karen Parker y el experto en justicia criminal John MacDonald, de la Universidad del Sur de California, que siguieron la trayectoria de 524 hombres de 18 a 24 años.La metodología empleada fue estar pendiente del eventual comportamiento delictivo de esos individuos durante los siete años posteriores a ser puestos en libertad condicional entre las décadas de 1970 y 1980.De ese grupo, el 48,5 por ciento era blanco, el 33 por ciento negro, el 16,6 por ciento hispano y el 1,9 por ciento de otros grupos étnicos. El estudio muestra que, además del tipo de relación sentimental, el otro factor que influye mayormente sobre la reincidencia es la adicción a la heroína, indicó Piquero.Las conclusiones "subrayan la importancia de las circunstancias de la vida" de las personas, como es el caso del matrimonio, dijo la especialista.




