Detectan serios trastornos cerebrales en ratas enviadas a espacio
La ausencia de gravidez terrestre produce importante cambios en los circuitos neuronales y sistemas hormonales del cerebro, que incluso pervierten la conducta materna de los animales, según un experimento hecho con ratas en el espacio por parte de un grupo de científicos españoles.
MADRID.--- La ausencia de gravidez terrestre produce importante cambios en los circuitos neuronales y sistemas hormonales del cerebro, que incluso pervierten la conducta materna de los animales, según un experimento hecho con ratas en el espacio por parte de un grupo de científicos españoles.La investigación, que forma parte del proyecto "Neurolab" de la NASA, se basó en el estudio de once ratas, de sólo 14 días de edad, que permanecieron durante 16 en el espacio, explicaron hoy en la presentación del estudio sus autores, Javier de Felipe y Luis Miguel García-Segura, ambos del Instituto Cajal del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).Los animales fueron sacrificados en dos turnos, el primero cuatro horas después de regresar a Tierra -para conocer el "efecto agudo del vuelo espacial"- y el segundo al cabo de cuatro meses, para así poder averiguar si los trastornos en el cerebro son transitorios o permanentes.Según De Felipe, que dirigió el equipo encargado de estudiar la corteza cerebral, tras el vuelo en el transbordador espacial se observaron en el cerebro de las ratas "cambios permanentes en la conectividad de las neuronas y, por tanto, el procesamiento de la información alterado"."Desconocemos si estas alteraciones son patológicas o suponen una mejor adaptación del cerebro al espacio, pero esos trastornos pueden resultar perjudiciales al regresar a nuestro planeta", añadió.García-Segura, director del grupo del Instituto Cajal que se encargó de investigar el hipotálamo -responsable de regular las hormonas (sustancias químicas liberadas en la sangre)- explicó que también se detectaron importantes modificaciones en el funcionamiento de esta parte esencial del cerebro.El desequilibrio del sistema hormonal provoca no sólo cambios permanentes que impiden la readaptación a las condiciones normales de gravedad terrestre, sino que "sorprendentemente" hizo que las ratas madre "espaciales" no prestaran atención a sus crías, muchas de las cuales murieron.En este sentido, García-Segura explicó que el comportamiento "aberrante" se debió fundamentalmente a la segregación anormal de la hormona de la oxitocina, esencial para la producción de la leche maternal, para el parto y para la relación entre madres e hijos.Estos resultados, coincidieron en resaltar ambos científicos del CSIC, hacen replantearse la posibilidad de que los seres humanos puedan tener hijos en futuras colonias espaciales y demuestran que se requieren más estudios respecto a cómo influye en el cerebro la ausencia de gravedad.De Felipe resaltó que los animales permanecieron 16 días en el espacio, pero si la estancia se hubiera prolongado tres o cuatro meses "probablemente los efectos habrían sido más acentuados".Explicó asimismo que la elección de un grupo de ratas de tan sólo 14 días de vida obedece a que en ese momento el cerebro aún se está desarrollando y su plasticidad (capacidad de adaptación) es mayor que en la de un adulto.En el hombre, dijo, el desarrollo posnatal de los circuitos sinápticos (maduración de las conexiones) tiene lugar a lo largo de muchos años y termina probablemente durante la adolescencia, mientras que en la rata acontece a las cuatro semanas.La experimentación del grupo español dentro de la misión de la Administración Nacional del Espacio de EEUU (NASA) "Neurolab", en elque participaron un total de 26 de todo el mundo, es pionera en cuanto a la influencia de la estancia espacial en el cerebro, cuestión fundamental para los futuros vuelos espaciales de larga duración.El estudio de los dos investigadores ha sido publicada por las revistas "Cerebral Cortex" y "Developmental Brain Research".




