Comunidad latina se une para salvar vida madre hispana sin seguro
Aún sintiendo los efectos de la medicina para el dolor, Karina Narváez agradece a Dios haber salido bien de la operación donde le extrajeron un tumor canceroso del brazo derecho.
Phoenix.--- Aún sintiendo los efectos de la medicina para el dolor, Karina Narváez agradece a Dios haber salido bien de la operación donde le extrajeron un tumor canceroso del brazo derecho.La vida de Narváez y el futuro de sus tres pequeños se vieron amenazados cuando la inmigrante, nacida en Costa Rica y de origen colombiano, fue diagnosticada con cáncer meses atrás.Un tumor del tamaño de una almendra crecía justo a un lado de los huesos inferiores de su brazo, lo que le producía tremendos dolores y le impedía trabajar. "Fue horrible, no podía ni siquiera levantar un plato".Debido a su enfermedad, dejó su trabajo en la construcción hace cinco meses y se vio obligada a pedir asistencia económica para sus hijos. Para agravar aún mas las cosas, Narvaez se encuentra esperando a su cuarto hijo.Narvaez, de 23 años de edad, llegó a los Estados Unidos hace nueve años con la esperanza de lograr un futuro mejor para ella y su familia.Después de ser diagnosticada con cáncer, la madre se encontró en una terrible situación: al ser indocumentada y no tener los recursos económicos, no podía recibir la asistencia médica que necesitaba."Cuando me detectaron el tumor me dijeron que no me podían operar porque no tengo seguro medico", señaló.Aunque el tumor no significaba una amenaza de muerte, de no ser atendido a tiempo corría el riesgo de que tuvieran que amputarle todo el brazo.Su familia y amigos se unieron para ayudarle, pero el dinero que recaudaron no fue suficiente. Como último recurso se pusieron a lavar autos los fines de semana.Al conocerse en los medios de comunicación locales el caso de Narváez, de inmediato la comunidad hispana se unió para ayudarla.Trabajadores, profesionales, amas de casa, abogados, uno a uno y de dólar en dólar donaron lo que pudieron."Fue tan bonito cuando llegaban al lugar donde estábamos lavando carros, se acercaban a mi y me deseaban lo mejor del mundo", dijo Narvaez.Al termino de tres fines de semana la joven logró reunir cerca de 8,000 dólares. Lo suficiente para pagar la operación, que se llevó a cabo este jueves durante las primeras horas de la mañana.Bruce Mallin, el cirujano ortopedista que operó a Narváez, dijo que existe un 10 por ciento de probabilidad de que el tumor vuelva a surgir.Narvaez agradeció a cada una de las personas que dio un donativo. "Todos tienen un corazón de oro y estoy segura de que Dios las compensará", dijo ella.Este caso es solamente uno de los cientos de casos de inmigrantes en los Estados Unidos que, debido a su estatus legal, no pueden recibir asistencia médica, lo que pone en serio peligro sus vidas y el futuro de sus familias.Recientemente, y en un caso que sentó un precedente en Arizona, la abogada Sally Hart ganó una demanda contra el Sistema de Salud de ese estado por negarle tratamiento de diálisis a un grupo de cinco inmigrantes, entre ellos tres indocumentados de origen mexicano.El juez del caso ordenó al Sistema de Salud pagar la diálisis de los enfermos."Todos somos seres humanos, todos tenemos derecho a cuidado medico, sin importar el lugar donde nacimos", dijo la abogada.




