Vacuna contra malaria puede ser imposible, según científicos
La complejidad del microbio causante de la malaria es tal que obtener una vacuna contra esa enfermedad puede ser un logro imposible, según un estudio estadounidense que publica hoy la revista "Nature".
LONDRES.--- La complejidad del microbio causante de la malaria es tal que obtener una vacuna contra esa enfermedad puede ser un logro imposible, según un estudio estadounidense que publica hoy la revista "Nature".Los autores del estudio, encabezados por el doctor Xinzhuan Su, de los Institutos Nacionales de Sanidad de Estados Unidos, efectuaron análisis genéticos del parásito, llamado "plasmodium falciparum".Los expertos hallaron que el microbio es de una gran complejidad genética, algo que podría ayudarle a mutar y hacerse resistente a los medicamentos contra la malaria, lo que dificulta el diseño de una vacuna contra la enfermedad.Los científicos examinaron los genomas de cinco variantes distintas del parásito, cada una de una región distinta del mundo y encontraron que cada una mostraba una composición genética diferente.Esto llevó a los investigadores a determinar que el "plasmodium falciparum" es más antiguo de lo que se pensaba, ya que el antepasado común más reciente de las distintas variedades debió haber vivido hace entre 100.000 y 180.000 años.Los expertos también estudiaron el modo en que se ha hecho resistente a la cloroquina, uno de los principales medicamentos contra la malaria.Encontraron que la resistencia a esta medicina se remonta a la década de los años cincuenta y a situaciones específicas en el sureste de Asia, en Latinoamérica y Papúa Nueva Guinea.Pero en los años setenta también surgieron cepas de malaria resistentes a la cloroquina en Africa, que los científicos han podido vincular a los episodios ocurridos veinte años antes en Asia.Según los investigadores, el estudio demuestra que el microbio puede mutar y hacerse resistente a los medicamentos con relativa rapidez.Esa resistencia puede difundirse sin grandes dificultades de un continente a otro, algo que hasta ahora no se consideraba posible, agregan.Según Su, el estudio "cambia lo que pensábamos sobre la resistencia a la cloroquina. En primer lugar, se da con mayor frecuencia de lo que pensábamos. En segundo, ahora sabemos que el parásito africano resistente no surgió por sí solo sino que llegó del sureste asiático y sólo tardó entre diez y quince años en expandirse por el continente"."Esto quiere decir que cuando surja una cepa resistente a la vacuna o a los medicamentos, no tardará mucho en llegar a otros continentes", concluyó




