Alcalde de Bogotá no renunciará pese amenaza
El alcalde de Bogotá, Antanas Mockus, declaró que no renunciará porque "tengo un compromiso con la ciudadanía y por respeto a la decisión popular", pese a las presiones hechas por la guerrilla de las FARC.
Bogotá.-- El alcalde de Bogotá, Antanas Mockus, declaró que no renunciará porque "tengo un compromiso con la ciudadanía y por respeto a la decisión popular", pese a las presiones hechas por la guerrilla de las FARC.Entre tanto, el presidente del Concejo de la capital colombiana, Samuel Arrieta, pidió reforzar la seguridad de los concejales debido a las mismas intimidaciones."Aunque no he recibido amenazas directas en mi contra, el Ejército detectó una conversación en la cual la guerrilla dio un ultimátum y planteó unos pocos días para que todos los alcaldes del Oriente del país, específicamente de Cundinamarca, y mencionó al Distrito, para que renunciemos a nuestros cargos", explicó Mockus.Los servicios de inteligencia militar interceptaron una comunicación del Estado Mayor del Bloque Oriental (EMBO) de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en la que ordenan a los guerrilleros y milicianos urbanos presionar el retiro de los alcaldes, concejales e incluso funcionarios municipales.Arrieta confirmó que el fin de semana muchos de sus 42 compañeros de escaño del legislativo de Bogotá, capital del departamento de Cundinamarca, recibieron también intimidaciones."Ha sido un pronunciamiento en el que las FARC le han notificado al alcalde y a los concejales de la ciudad de que nos ponen en la lista de sus objetivos si no abandonamos los cargos", dijo Arrieta.El presidente del Concejo de Bogotá igualmente denunció que algunos de los miembros del legislativo de Bogotá "han recibido llamadas (telefónicas) a sus casas" con las mismas amenazas.Arrieta opinó que se trata de "una política nacional (de las FARC) de amenazas a los concejales y alcaldes en el país", señaló que es "una situación delicada" y pidió incrementar la protección de los 42 concejales.Las FARC han presionado a los alcaldes, concejales y jueces de centenares de municipios en 25 de los 32 departamentos colombianos para que renuncien a sus cargos.




