Alerta por cáncer entre militares participaron pruebas nucleares
La incidencia del cáncer y otras enfermedades entre los militares franceses que participaron en las décadas de los 60 y los 70 en ensayos nucleares ha multiplicado las peticiones para que se efectúen investigaciones en profundidad.
PARIS.--- La incidencia del cáncer y otras enfermedades entre los militares franceses que participaron en las décadas de los 60 y los 70 en ensayos nucleares ha multiplicado las peticiones para que se efectúen investigaciones en profundidad."En contra de lo que afirman sin cesar nuestros dirigentes desde hace cuarenta años, las pruebas francesas no estuvieron exentas de accidentes e incidentes", indica el investigador Bruno Barrillot al periódico francés "Le Figaro".Por ello, los militares exigen que se abra una investigación en profundidad y se levante el "secreto de defensa" que pesa sobre este caso, con el objetivo de aclarar las razones por las que efectivos de las tres armas sufren hoy múltiples enfermedades consideradas "radio-inducidas".Los militares denuncian las muertes prematuras, los cánceres y las enfermedades inexplicables declaradas en los últimos años, aunque los científicos y las autoridades políticas y militares rechazan establecer una relación de causalidad entre estas patologías y los ensayos nucleares, que se llevaron a cabo sin las precauciones necesarias.Entre 1960 y 1974, Francia hizo 45 ensayos nucleares en Argelia y en el Pacífico, en los atolones de Fangataufa y Mururoa, a los que siguieron pruebas subterráneas, menos peligrosas."De hecho, nuestro país es hoy la única potencia atómica occidental que elude sus responsabilidades" sobre la eventual relación entre la participación en las pruebas y la aparición de enfermedades, en ocasiones mortales, aseguran los veteranos.Recuerdan que el Gobierno australiano ha desbloqueado un crédito de 500.000 dólares (554.850 euros) para que se efectúen estudios sobre los posibles efectos de estos ensayos en la salud, igual que Nueva Zelanda, involucrada en pruebas atómicas británicas.En 1988, el Senado estadounidense reconoció que 18 formas de cáncer observadas en personas expuestas a los ensayos podían ser imputadas a éstos.Estados Unidos ha demostrado una incidencia anormal de cáncer de tiroides, colon, esófago, páncreas y leucemia entre los militares que participaron en las pruebas nucleares, subraya el vicepresidente de la Federación Nacional francesa de Oficiales Marinos, Michel Lachaud.En Francia existe una propuesta de ley sobre la demanda de los militares, pero, dado que en junio habrá elecciones legislativas para renovar las cámaras, este texto no será tratado antes del primer semestre de 2003.El retraso de Francia frente a otras potencias atómicas en reconocer un posible vínculo entre la aparición de enfermedades, en ocasiones graves e incluso mortales, y los ensayos atómicos es, según Lachaud, una "cuestión financiera" porque la "reparación del dramático perjuicio sufrido por las víctimas, e indirectamente por sus familias, pasará forzosamente por elevadas indemnizaciones".




