Más tarjetas amarillas por fingir falta y menos camisetas fuera
La FIFA anunció que el Campeonato Mundial de Fútbol del 2002 tendrá más tarjetas amarillas para los jugadores que simulen faltas o se tiren, y podría prohibir a los futbolistas quitarse la camiseta para mostrar mensajes al celebrar sus goles.
TOKIO.--- La FIFA anunció que el Campeonato Mundial de Fútbol del 2002 tendrá más tarjetas amarillas para los jugadores que simulen faltas o se tiren, y podría prohibir a los futbolistas quitarse la camiseta para mostrar mensajes al celebrar sus goles.Tras celebrar en Tokio dos días de sesiones de trabajo sobre cuestiones médicas, de seguridad, de infraestructuras y logística con las 32 selecciones participantes en la fase final, "quedan pocas preguntas por contestar", afirmó Michel Zen-Ruffinen, secretario general de la FIFA.Las novedades más significativas tras la reunión se centraron en el dopaje y las tarjetas amarillas."La lucha contra el dopaje es una de nuestras mayores preocupaciones", subrayó Zen-Ruffinen quien indicó que el próximo Mundial podría estrenar los análisis de sangre a los jugadores, similares a los que privaron a tres atletas rusos y a un español de sus medallas de oro en los JJOO de Salt Lake City.En relación a las tarjetas amarillas la FIFA ha decidido que las acumuladas en la fase preliminar no pasarán a la fase final de Corea y Japón, y sólo las suspensiones por expulsión se mantienen.También se eliminarán las tarjetas amarillas recibidas en la primera fase siempre que sea sólo una, lo que reducirá las suspensiones para los futbolistas cuyos equipos avancen a octavos de final.Los árbitros también tendrán novedades. La FIFA planea ser más dura con los jugadores que simulen faltas, y sancionará básicamente con tarjetas amarillas esa conducta antideportiva.Un vídeo que detallará cómo aplicar estas nuevas sanciones será enviado a las federaciones nacionales para ponerlas al corriente de cómo castigar los comportamientos.El organismo deportivo estudia prohibir a los futbolistas que se levanten las camisetas para celebrar sus goles: "La verdad es que no esperábamos tantos y tantos mensajes", aseguró Zen Ruffinen, quien se confesó partidario de la medida.El secretario general de la FIFA afirmó que Corea del Sur y Japón son "dos de los países más seguros del mundo" cuyas autoridades y cuerpos de seguridad hacen "tremendos esfuerzos" para prevenir altercados y el terrorismo.Los representantes de los 32 equipos finalistas aprovecharon la reunión de Tokio para pedir a la FIFA que aumente las acreditaciones que les da, actualmente 45, de las cuales 23 corresponden a los futbolistas y 22 a otros integrantes de la delegación.Igualmente novedoso será que la FIFA no exigirá a los entrenadores la lista previa con los nombres de 35 futbolistas, sino sólo una final con los 23 seleccionados, lo que a su juicio facilita la labor de los entrenadores.En Tokio se ha discutido, aunque queda pendiente de resolución, permitir a los jugadores beber durante los partidos, debido al calor húmedo que Corea del Sur y Japón registran en junio, al ser la época de las lluvias en la zona."Tenemos que decidir si puede haber una pequeña pausa o si los jugadores se pueden acercar a la banda a tomar algo", indicó el secretario general de la FIFA.Esta peculiar climatología, distinta a otros campeonatos mundiales de fútbol, abre la posibilidad de que algunos partidos puedan ser suspendidos por las intensas lluvias y frentes de baja presión procedentes del sudeste de Asia.Las decisiones sobre eventuales suspensiones por mal tiempo las tomará el comité organizador en poco tiempo, lo que abre la posibilidad de retrasos en algún partido de hasta veinticuatro horas y los consiguientes problemas de transmisión televisiva.




