Cirujano EEUU planea primer trasplante órgano artificial
El cirujano estadounidense Anthony Atala planea llevar a cabo el primer trasplante de un órgano artificial, una vejiga, en seres humanos, según declaraciones a la BBC.
LONDRES.--- El cirujano estadounidense Anthony Atala planea llevar a cabo el primer trasplante de un órgano artificial, una vejiga, en seres humanos, según declaraciones a la BBC.Según Atala, del Hospital Infantil de Boston, espera recibir el visto bueno de los organismos reguladores para poder proceder al trasplante de la vejiga cultivada en un laboratorio a partir de muestras del tejido original.El científico considera que el procedimiento, que ya se ha experimentado en perros, podría recibir la autorización en cuestión de pocos meses.Si el trasplante de vejiga tiene éxito, intentará aplicar técnicas similares para curar enfermedades cardiacas mediante la implantación de tejido muscular nuevo y, posiblemente, tratará de cultivar un riñón en el laboratorio."Creo que con el tiempo no habrá límites", afirmó Atala, quien agregó que "sólo es cuestión de descubrir todos los tipos diferentes de tejido y los tipos de células y cómo funcionan mejor, pero creo que en el futuro si se siguen los mismos procedimientos por lo menos se podrá reparar cualquier órgano en el cuerpo".Hace dos años, un equipo del Laboratorio de Ingeniería de Tejidos del Hospital Infantil de Boston y de la Facultad de Medicina de Harvard anunciaron que habían trasplantado vejigas cultivadas en laboratorio a seis perros.El procedimiento utiliza muestras de tejido de las vejigas originales de los animales para cultivar células musculares y del epitelio de este órgano y construir así las réplicas artificiales.Los científicos hicieron que las células cultivadas adoptaran la forma de la vejiga implantándolas sobre bolas de polímeros.Los animales que recibieron el trasplante pudieron orinar normalmente con sus órganos nuevos.Atala opina que la técnica está lo suficientemente desarrollada como para utilizarla en el tratamiento de un niño.Una vejiga artificial podría ser la solución para un paciente cuyo órgano original ha quedado dañado por un cáncer, una infección o un accidente.El éxito de esta técnica, según el cirujano, no eliminará la necesidad de donantes pero sí "debería reducir el número de pacientes a la hora de un trasplante".




