Latinoamérica: el mundo del deporte Olímpico no está en guerra
Representantes latinoamericanos fueron unánimes al declarar a EFE que el mundo del deporte Olímpico tenía en los Juegos de Invierno de Salt Lake una oportunidad única de cumplir con sus verdaderos ideales de armonía, entendimiento y paz entre todos los pueblos del mundo.
SALT LAKE CITY.---- Representantes latinoamericanos fueron unánimes al declarar a EFE que el mundo del deporte Olímpico tenía en los Juegos de Invierno de Salt Lake una oportunidad única de cumplir con sus verdaderos ideales de armonía, entendimiento y paz entre todos los pueblos del mundo. La preocupación porque la fiebre de patriotismo que se vive actualmente en Estados Unidos como consecuencia de los ataques terroristas del pasado 11 de septiembre pueda afectar al carácter Olímpico de la competición fue rechazada por los representantes de Uruguay, Colombia y Panamá, que participan en la 113 reunión del Comité Olímpico Internacional (COI). Antes, el director general del COI, el francés Francois Carrard, había dicho que no podía responder de manera especifica a los informes periodísticos de que algunos atletas estadounidenses querían desfilar en la ceremonia de inauguración con la bandera de la "Zona Cero" de las Torres Gemelas de Nueva York y la petición le fue denegada. "Todo lo que puedo decir es que hay ciertas normas de protocolo y de dignidad que deben ser cumplidas por todos", destacó Carrard Julio César Maglione, delegado uruguayo, dijo que se equivocaban los que tratasen de anteponer durante los Juegos de Invierno el valor de los poderes políticos por los que tiene el deporte. "Van al fracaso porque si hay algo que necesita la humanidad es la competición Olímpica, donde cada día se avanza en el concepto único que los pueblos deben mantenerse unidos y buscando caminos de auténtica paz", destacó Maglione. "Los Juegos deben ser siempre una tregua permanente". Maglione añadió que los representantes latinoamericanos entendían perfectamente que dentro de Estados Unidos podían vivir unas circunstancias propias, pero que para nada debían mezclarse con el objetivo que buscan los Juegos de unión y fraternidad. Fidel Mendoza, representante de Colombia, dijo que estaba convencido que los Juegos de Salt Lake iban a ser modelo en su realización y que dejaba lo del patriotismo para los estadounidenses no para la familia Olímpica. El presidente del Comité Nacional Olímpico de Panamá, Melitón Sánchez, alabó la manera cómo se estaba desarrollando la 113 sesión del COI y consideró que era el preámbulo de unos Juegos de Invierno que reforzaran aun más el espíritu de unidad y fraternidad entre todos los pueblos. Por otra parte, el delegado de México, Rubén Acosta Hernández, fue el más crítico hacia la política que aplica el COI con relación a la mercadotecnia que sea sólo de apoyo a la organización de los Juegos, política que no objetaba, salvo que se haga a expensas de los programas de las Federaciones Internacionales. "No somos competidores sino que también somos socios en los Juegos, por lo que estamos dispuestos a negociar con ustedes nuestras diferencias", destacó Acosta, presidente de la Federación Internacional de Voleibol (FIV). Acosta también pidió al comité de finanzas que considerase la posibilidad de implementar una terminología más fácil de entender el plan de contabilidad. Los representantes latinoamericanos coincidieron en señalar los avances que se habían logrado en asuntos tan importantes como el dopaje y las nuevas reglas éticas relacionadas con el conflicto de intereses. "Lo que cada día está muy claro es que la lucha por conseguir un deporte limpio del consumo de estimulantes beneficiará a toda la sociedad, lo mismo que el establecer reglas éticas que eviten los graves problemas que afectaron con anterioridad a la credibilidad de los miembros del Comité Olímpico", destacó Maglione.




