Dos grupos afganos combaten por el control de aldeas, según rusos
Dos grupos afganos pertenecientes a un general y a un "señor de la guerra" combatieron esta madrugada en una área aledaña a la frontera con Tayikistán por el control de aldeas abandonadas por los Talibán, informó el mando de las tropas fronterizas rusas, que siguieron la lucha desde sus posiciones.
DUSHAMBE.--- Dos grupos afganos pertenecientes a un general y a un "señor de la guerra" combatieron esta madrugada en una área aledaña a la frontera con Tayikistán por el control de aldeas abandonadas por los Talibán, informó el mando de las tropas fronterizas rusas, que siguieron la lucha desde sus posiciones.Fuentes de la embajada afgana en Dushambé declararon a la prensa que el enfrentamiento lo protagonizaron hombres del general uzbeko afgano Abdul Rashid Dostum y un grupo de partidarios de Daud Jan, otro "señor de la guerra" tayiko leal a una de las facciones del gobierno de Kabul.Los tiroteos se registraron a unos tres kilómetros de las alambradas que protegen a la guarnición rusa de Piandzh, y duraron desde las 22.00 horas (17.00 GMT) del jueves hasta las 04.00 horas (23.00 GMT) de hoy, viernes, añadieron las fuentes.Según las informaciones de la representación afgana en Tayikistán, los dos grupos enfrentados trataban de hacerse con el control de las aldeas de Dashti Archi, Joyá Gor y Kalotak, que fueron abandonadas por las tropas talibán en noviembre pasado.Estas aldeas se encuentran en la provincia de Kunduz, que fue el escenario de algunas de las luchas más importantes entre la Alianza del Norte apoyada por Estados Unidos y las milicias talibán en noviembre de 2001, antes de ser derrotado el régimen de Kabul.Dostum, quien ahora controla la importante ciudad de Mazar i Sharif y las provincias de Balj, Samangán, Jowzjan, Faryab y parte de Sar i Pol, luchó en Kunduz junto al general Daud para vencer la resistencia talibán en esta ciudad clave del norte.Daud era uno de los hombres de confianza del que es ahora ministro de Defensa afgano, Mohamed Fahim Jan, quien dirigió a las tropas de la Alianza del Norte en las provincias septentrionales contra los talibán.Por su parte, Dostum tiene el cargo de viceministro de Defensa afgano, pero se ha hecho fuerte en su feudo de Mazar i Sharif, donde cuenta con el apoyo de las milicias uzbekas y hazaras, al margen de los dictámenes de Kabul, y trata de ampliar su zona de influencia.Además de estos dos grupos, según el mando ruso en Dushambé, en Kunduz y en la provincia del mismo nombre están operando varias bandas armadas que han conservado su lealtad a los talibán y que se mezclaron con la población civil cuando esa población cayó en manos de la Alianza el 26 de noviembre pasado.Los militares indicaron que el gobierno provisional de Kabul no controla lo que está pasando en esta región del norte del país, lo que "podría desestabilizar la situación en la frontera con Tayikistán".Otra de las razones que pueden haber originado estos combates, según el mando ruso, es la pugna por hacerse con el control del tráfico de droga, ilícito negocio que tras la caída de los talibán se está incrementando en el norte del país, bien comunicado con las mafias del Asia Central ex soviética y Rusia.Antes de la caída talibán, más del 70 por ciento de la heroína mundial procedía de Afganistán.Este brote de violencia en el norte se unió a las noticias sobre fuertes combates en la provincia afgana oriental de Paktia, donde decenas de personas han muerto en los últimos días en las luchas entre facciones pastunes de la ciudad de Garmez.Estas y otras dificultades del gobierno provisional afgano para controlar a los cientos de muyahidín que tratan de imponer la ley de sus fusiles y hacerse con un territorio personal han impulsado al primer ministro Hamid Karzai a solicitar un incremento de las tropas multinacionales desplegadas en el territorio.Expertos militares han indicado que, para neutralizar a los jefes tribales y comandantes más belicosos en todo Afganistán, se necesitarían cerca de 70.000 soldados, cifra que queda muy lejos de los cerca de los 2.500 efectivos que oficialmente tiene ahora en el país la coalición antiterrorista internacional.




