Antrax y otras bacterias desaparecieron de laboratorio en 1991
ntrax y otras peligrosas bacterias desaparecieron en 1991 de los laboratorios militares de Fort Detrick, en Maryland, según una investigación del Ejercito revelada hoy por el diario The Hartford Courant.
WASHINGTON.-- Antrax y otras peligrosas bacterias desaparecieron en 1991 de los laboratorios militares de Fort Detrick, en Maryland, según una investigación del Ejercito revelada hoy por el diario The Hartford Courant.La investigación fue realizada en 1992 y, aunque no contempla los recientes episodios de terrorismo con armas biológicas sufridos en EEUU, podría aclarar en parte sus orígenes.Fort Detrick, según el periódico de Connecticut, podría ser la fuente original de la cepa de ántrax, conocida como Ames, que los terroristas han utilizado en el envío de cartas contaminadas que han ocasionado la muerte de cinco personas.Aunque no se conoce con exactitud la procedencia de las bacterias utilizadas en estos ataques, ni quienes podrían haberlos puesto en marcha, las propias autoridades estadounidenses han reconocido que el origen de la amenaza parece ser interno.La investigación sobre lo ocurrido en los años 90 en Fort Detrick, dada a conocer ahora, indica que estas dependencias de investigación para la guerra bacteriológica del Ejército atravesaron en aquellos años una situación de descontrol que pudo haber conducido a la desaparición de los especímenes.Un portavoz del Ejército que cita The Hartford Courant ha precisado que los ejemplares estudiados en Fort Detrick no presentaban ningún peligro ya que habrían sido tratados con potentes químicos con el fin de poder ser observados en el laboratorio.Según expertos en microbiología, sin embargo, dada la resistencia observada por las esporas del ántrax en los atentados recientes, es difícil creer que no estuvieran activas durante su manipulación.Según otro diario, The Washington Post, el Ejército había negado recientemente que Fort Detrick hubiera manejado ántrax en sus investigaciones, pero un científico que trabajó en las instalaciones, contra las que ha presentado una demanda, afirma lo contrario.Aunque las labores de descontaminación todavía continúan en Washington y Nueva York, no se han vuelto a registrar nuevos casos de personas afectadas por ántrax, un bacilo que provoca la enfermedad conocida como carbunco, que puede ser mortal.




