El optimismo es el mejor remedio contra los males cardíacos
La alegría de vivir y el optimismo son las mejores medicinas contra los males del corazón, según una encuesta del Centro de Promoción de la Salud de la Universidad Johns Hopkins conocida el Lunes
Washington.--- La alegría de vivir y el optimismo son las mejores medicinas contra los males del corazón, según una encuesta del Centro de Promoción de la Salud de la Universidad Johns Hopkins conocida el lunesEl director del Centro, Diane Baker, dijo "es posible que la gente con personalidad alegre produzca un menor nivel de hormonas del estrés".Agregó que, sin que muchos lo sepan, esa actitud frente a la vida les permite eludir los ataques al corazón y lograr una mayor longevidad.La encuesta realizada a unas 600 personas con familiares que habían sufrido algún tipo de enfermedad cardíaca reveló que los de personalidad optimista tuvieron la mitad de posibilidades de sufrir un infarto que aquellos de actitud triste o pesimista.La encuesta analizó los síntomas de enfermedades del corazón de 586 adultos de entre 30 y 59 años. Esas personas tenían hermanos o hermanas a quienes se les había diagnosticado un problema cardíaco en la juventud.A todos ellos se les examinó la presión, el nivel de azúcar en la sangre y el de colesterol y elementos grasos. Asimismo, se registró si fumaban, padecían diabetes o habían advertido algún indicio de problemas cardíacos.Los investigadores indicaron que el resultado de esa actitud positiva fue evidente aún cuando muchos de los encuestados mostraron factores de riesgo relacionados con los problemas cardíacos como el alto nivel de colesterol, el consumo de tabaco y el sobrepeso.Miembros del grupo que llevó a cabo el estudio indicaron que sin duda hacer la vida llevadera a muchas personas con niveles de riesgo podría al menos demorar la aparición los síntomas de afecciones al corazón.Los resultados del estudio fueron presentados ante una reunión de la Asociación de Cardiología que se realiza en Anaheim, California.En Estados Unidos alrededor de un tercio de las muertes por causas naturales se debe a su relación con enfermedades cardíacas.




