Promotores del "oncoratón" deberán modificar parte de la patente
La Oficina Europea de Patentes (OEP), con sede en Múnich, decidió que la patente del "oncoratón", el primer mamífero que se patenta con fines científicos como si fuera un invento técnico, deberá ser modificada en parte, aunque en sus rasgos esenciales permanecerá intacta.
BERLIN.---- La Oficina Europea de Patentes (OEP), con sede en Múnich, decidió que la patente del "oncoratón", el primer mamífero que se patenta con fines científicos como si fuera un invento técnico, deberá ser modificada en parte, aunque en sus rasgos esenciales permanecerá intacta.Esta patente, promovida por la Universidad de Harvard y la empresa DuPont (ambas de EEUU), fue aprobada en 1992 de manera provisional para modificar los genes de este "oncoratón", de modo que el animal desarrollara con rapidez tumores malignos, con el fin de investigar nuevas terapias contra el cáncer.La OEP ha tomado esta decisión después de un proceso de dos días entablado para responder a los 17 recursos presentados en contra del "invento" por organizaciones ecologistas (entre ellas, Greenpeace), sociedades protectoras de animales, entidades religiosas, partidos políticos y particulares.Algunos de estos críticos, que han asistido al proceso procedentes de Alemania, Austria, Gran Bretaña, Italia y Suiza, habían puesto en duda que se pudiera patentar un ser vivo como si fuera un invento.La OEP ha rechazado por completo algunos de los citados recursos, que exigían la retirada inmediata de la patente, tras considerarlos "inaceptables por motivos técnicos, jurídicos y morales".Representantes de la Universidad de Harvard rechazaron en la vista oral del caso todos los reproches formulados en los recursos por sus respectivos demandantes y defendieron que la patente no viola ningún precepto legal.El abogado que ha defendido a la universidad en el caso, el británico Richard Bizley, afirmó que la patente "no atenta contra las buenas costumbres ni el orden público", y sostuvo que cada Estado debe decidir sobre su autorización.La OEP argumenta en su decisión que la actual situación legal permite patentar un ser vivo con estos fines, pero que esa autorización no puede extenderse a todos los mamíferos.La polémica patente (la número EP 169672) tendrá, pues, que ser modificada, ya que la que aprobó la OEP en un primer momento se refería a la implantación de genes cancerígenos a todos los mamíferos y no sólo a ratones.




