Estudios afirman que el sueño consolida la memoria
Los sueños han sido siempre una fuente de fascinación y misterio y cada vez hay más evidencias que les conceden un papel fundamental en el aprendizaje y la consolidación de la memoria, según destacan tres estudios de la revista Science.
WASHINGTON.---Los sueños han sido siempre una fuente de fascinación y misterio y cada vez hay más evidencias que les conceden un papel fundamental en el aprendizaje y la consolidación de la memoria, según destacan tres estudios de la revista Science.Pierre Maquet, un experto en neurología cognitiva de la Universidad de Lieja, en Bélgica, sostiene que algunos grupos de neuronas que se activan durante el aprendizaje vuelven a entrar en funcionamiento durante el sueño."Esto significa que el cerebro está procesando (en el sueño) la nueva información aprendida", según Maquet, quien reconoce, sin embargo, que se ha aprendido mucho más sobre el funcionamiento de los sueños que sobre sus funciones.El investigador, que pertenece también al Colegio Universitario de Londres, es uno de los tres científicos que publican los resultados de sus investigaciones sobre el cerebro en el número de mañana viernes de la revista Science.No todos los expertos coinciden en el sugerente papel que se atribuye al sueño en el proceso del aprendizaje y, por ejemplo, Jerome Siegel, del Centro de Investigación sobre el Sueño en el Departamento de Asuntos para Veteranos de EEUU, califica estas hipótesis como "débiles y contradictorias".Los estudios sobre el papel del sueño diferencian al menos dos períodos clave, el que se conoce como REM, las iniciales en inglés de movimiento rápido de los ojos, y el no-REM, también llamado SWS por las iniciales de sueño de ondas lentas.David Hartley, un físico e investigador británico del siglo XVIII, sugirió en 1791 que soñar podía influir sobre el modo en que quedan fijadas las memorias o la representación de los nuevos conocimientos.Desde entonces, al sueño se le ha atribuido la función de conservar energía, regular la temperatura del cerebro, desintoxicar ese órgano o la reparación de los tejidos dañados, entre otros papeles importantes.Maquet, sin embargo, defiende en su trabajo, titulado "El Papel del Sueño en el Aprendizaje y la Memoria", la hipótesis de que "los períodos de sueño favorecen la plasticidad cerebral y, en el caso de los adultos, el aprendizaje y la memoria"."De acuerdo con esta hipótesis -explica en Science- los fragmentos de la memoria permanecen en un estado frágil hasta que se exponen al primer período de sueño", que los fija.El neurólogo alude a varias investigaciones que han confirmado, tanto en animales como en seres humanos, que la privación del sueño dificulta la realización de diferentes tareas, entre ellas las del aprendizaje, aunque matiza que sólo es así cuando esas tareas implican una nueva estrategia de comportamiento.Desde la óptica opuesta, Siegel sostiene que los experimentos realizados son "inconsistentes" y confunden los efectos de la privación del sueño con los del "estrés" que se genera en los animales y seres humanos con las pruebas.También cuestiona la relación que hay entre periodos de sueño REM y su función en el aprendizaje, ya que la actividad en este tipo de sueño es muy alta en animales como el ornitorrinco, el oposum o en la marta, intermedia en los seres humanos, y muy baja en los babuinos o los delfines que, sin embargo, se cuentan entre los animales con un cerebro más desarrollado.Robert Stickgold, del departamento de Neurofisiología y Psiquiatría de la Universidad de Harvard, en Massachusetts, que se encuadra entre quienes conceden al sueño funciones importantes en el aprendizaje, afirma que en los períodos REM se mantiene activa la región del cerebro relacionada con las emociones."Los sueños podrían ser construidos principalmente a partir de los fragmentos de memoria frágil (que aún no ha sido fijada) disponibles para el cerebro", sostiene.Stickgold reconoce que su hipótesis es "altamente especulativa", pero cree que, en el sueño, "el cerebro intenta identificar y evaluar la nueva información con el filtro de las emociones y con la mediación de ciertas estructuras que se ponen en funcionamiento en los períodos REM.




