Cinco llegadas en alto, 21 puertos y 182 kilómetros contrarreloj del Tour de Francia
El recorrido de la edición de 2002 del Tour de Francia, que fue presentado hoy en París, trata de buscar el equilibro entre montaña y contrarreloj, según los organizadores, aunque en opinión de ciclistas y directores deportivos es más apto para especialistas de la lucha contra el crono que para escaladores.
PARIS.---- El recorrido de la edición de 2002 del Tour de Francia, que fue presentado hoy en París, trata de buscar el equilibro entre montaña y contrarreloj, según los organizadores, aunque en opinión de ciclistas y directores deportivos es más apto para especialistas de la lucha contra el crono que para escaladores.Los escaladores se beneficiarán de seis etapas de montaña, de las cuales cinco tendrán final en un puerto. A lo largo de los 3.200 kilómetros que tendrá el próximo Tour, el más corto de la historia, los corredores subirán 21 puertos, primero en los Pirineos y después en los Alpes.El director del Tour, Jean-Marie Leblanc, aseguró que la carrera es "más humana, en lo que se refiere a las cargas de trabajo", porque sólo presenta tres etapas por encima de los 200 kilómetros. Para el director de ONCE, Manolo Sainz, las etapas de montaña siguen siendo "tan duras como siempre", porque tienen 198 kilómetros "que es igual que 200".El 18 de julio, los ciclistas afrontarán la undécima etapa, de 158 kilómetros, la primera montañosa con final en La Mongie, un puerto de casi 13 kilómetros con un desnivel medio del 6,8 por ciento. Antes habrán afrontado el Aubisque (16,7 kilómetros y 7,1 por ciento de desnivel) y el Col de Soulor (2,3 kilómetros y 5,2 por ciento).Al día siguiente, cuatro dificultades montañosas esperan a los ciclistas antes de afrontar el Plateau de Beille donde está la meta, un puerto que tiene casi 16 kilómetros y un desnivel medio del 7,8 por ciento. El Col de Menté (9,4 km y 9%), Portet d'Aspet (4,4 km y 9,6%), Col de Core (14,3 km y 5,8%) y el Col de Port (12,6 km y 4,9%).Tras una etapa de transición se afrontan los Alpes en los que hay cuatro etapas y tres finales en alto. El 21 de julio, una etapa plana terminará en la cima del Mont Ventoux, un puerto de 21 kilómetros y 7,5 por ciento de desnivel."Es mi etapa preferida", dijo el ciclista de Euskaltel Roberto Laiseka, que espera imponerse en este puerto "largo, escarpado, duro y sin vegetación" y repetir así la actuación del año pasado en la que también ganó una jornada montañosa.La decimoquinta etapa, con final en el puerto de Deux Alpes (11,5 km á 6,1%), tiene 226 kilómetros, e incluye el ascenso al Col de Prémol (2,2 km y 5,5%), el Col de Grimone (11,5 km y 4,8%), el Col d'Ornon Montée (9,8 km y 4,8%).La decimosexta etapa, de 179 kilómetros, incluye la subida al Col de Galibier (33,7 km y 4,7%), Col de Télégraphe (4,8 km y 3,5%), La Madeleine (19,3 km y 7,9%) y La Plagne (17,3 km á 7%), donde está situada la meta.La última oportunidad de los escaladores es la etapa de Cluses, que no termina en alto pero incluye la ascensión al Cormet de Roselend (19,4 km y 5,8%), Col des Saisies (15,3 km y 6%), Col des Aravis (11,7 km y 4,9%) y Col de la Colombiére (11,8 km y 5,6%) a20 kilómetros para el final.Los especialistas de la lucha contra el crono tienen 182 kilómetros para imponer su ley, "demasiados", si atendemos a la opinión de los ciclistas y directores españoles, que creen que estas etapas pondrán las cosas fáciles a los dos grandes favoritos, Lance Armstrong, ganador de las tres últimas ediciones, Jan Ulrich, segundo los dos últimos años y Joseba Beloki, tercero.Además del prólogo, que recorrerá 6,5 kilómetros en Luxemburgo, las diez primeras etapas incluyen una contrarreloj individual y otra por equipos."Hay casi 130 kilómetros contra el crono en los diez primeros días, por lo que, cuando llegue la primera etapa de montaña, los contrarrelojistas ya tendrán una ventaja amplia, lo que les permitirá correr a la defensiva", dijo el director de iBanesto.com, Eusebio Unzúe.El 10 de julio los ciclistas recorrerán los 68 kilómetros de la contrarreloj por equipos, una disciplina que no falta a su cita en el Tour en los últimos años y que "ofrece una gran belleza plástica", según el director de la ONCE, Manolo Sainz.La novena etapa será otra lucha contra el crono, esta vez individual, que tendrá 55 kilómetros, entre Lanester y Lorient, lo que marcará las primeras grandes diferencias entre los favoritos antes de la jornada de descanso que precede a la montaña.Una última contrarreloj de 52,5 kilómetros, entre Regnié-Durette y Macon, un día antes del "paseo" por los Campos Elíseos, perfilará definitivamente la clasificación del Tour 2002.




