Campaña contra la tuberculosis, que mata dos millones de personas al año
Una campaña global para combatir la tuberculosis, enfermedad que mata cada día tantas personas como las que murieron en los ataques contra el World Trade Center, fue lanzada por una coalición de más de 200 organismos públicos y privados, encabezados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Banco Mundial (BM).
WASHINGTON.--- Una campaña global para combatir la tuberculosis, enfermedad que mata cada día tantas personas como las que murieron en los ataques contra el World Trade Center, fue lanzada por una coalición de más de 200 organismos públicos y privados, encabezados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Banco Mundial (BM).Tras medio siglo de existencia de curas contra la tuB²8+josis, la enfermedad sigue matando un promedio de siete personas cada dos minutos, 280 cada hora, más de cinco mil al día y casi dos millones cada año, dijo Gro Harlem Brudtland, directora general de la OMS.Las perspectivas son ominosas, pues el número de casos aumenta un 10% anual en Africa, mientras en Rusia y otras áreas de Europa oriental han surgido variedades resistentes a los antibióticos tradicionales, que requieren tratamientos más largos y costosos.El financista húngaro-estadounidense George Soros, quien financió los estudios y formulación del plan de la campaña, señaló que la doble epidemia de tuberculosis y sida constituye la amenaza potencialmente más catastrófica que jamás haya enfrentado el mundo."El sida es la epidemia más mortífera desde la Plaga Negra. De los 36 millones de personas con sida, unos 12 millones han contraído también tuberculosis. Como resultado, la expectativa de vida en partes del Africa negra, al sur del Sahara, ha retrocedido hasta 20 años", subrayó Soros.La campaña lanzada este martes tiene como meta curar a 25 millones de personas para el año 2005 y salvar 15,5 millones de vidas para el 2010, además de establecer estrategias efectivas para encarar la doble amenaza de sida y tuberculosis e identificar y producir nuevas medicinas y métodos de diagnóstico.El costo estimado de la campaña es de 9.300 millones de dólares, pero el financiamiento asegurado llega sólo a 4.800 millones, lo que deja una brecha por cubrir de 4.500 millones.Soros dijo que el financiamiento de esta y otras campañas de importancia para toda la humanidad podría asegurarse mediante una reforma del Fondo Monetario Internacional (FMI), con el objetivo de reducir la pobreza y mejorar la educación y la salud de las naciones más pobres del planeta.Su propuesta contempla que las naciones ricas donen la cuota que les corresponda de futuras emisiones de Derechos Especiales de Giro (DEG) -la moneda del FMI- para financiar programas que llenen una serie de condiciones acordadas por los 183 países miembros de la institución.El financista destacó que la coalición contra la tuberculosis ha logrado ya reducir en 90% el costo del tratamiento, y las medicinas para seis meses cuestan apenas unos diez dólares.La experiencia de esta campaña podría servir de ejemplo para el caso del sida, apuntó Soros.Jo Ritzen, vicepresidente del Banco Mundial para Desarrollo Humano, dijo que además del costo social la tuberculosis es una de los mayores obstáculos para reducir la pobreza. El BM estima en más de 2.000 millones de dólares anuales la pérdida de productividad por esa causa, indicó.Un 80% de los casos de tuberculosis en el mundo están concentrados en 22 países: Afganistán, Bangladesh, Brasil, Cambodia, China, Congo, Etiopía, India, Indonesia, Kenia, Myanmar, Nigeria, Pakistán, Perú, Filipinas, Rusia, Africa del Sur, Tailandia, Tanzania, Uganda, Vietnam y Zimbabwe.Ritzen dijo que el BM está asistiendo al gobierno de Pakistán con un plan para combatir la tuberculosis. El gobierno de Islamabad teme que el flujo de millones de refugiados desde Afganistán provoque un recrudecimiento de la enfermedad, indicó.El vicepresidente del Banco Mundial destacó que los países industrializados deberían preocuparse más por contribuir a detener la tuberculosis, a fin de disminuir el riesgo de que las variedades más peligrosas de la enfermedad lleguen a sus territorios a través de la inmigración.Apuntó, igualmente, que los ataques terroristas del 11 de septiembre en Estados Unidos han puesto de relieve la urgencia de intensificar los esfuerzos para reducir las desigualdades y las inequidades en el mundo."Después del 11 de septiembre ha aumentado la conciencia de que, si bien no hay excusa para (justificar) lo que pasó, al mismo tiempo es muy claro que no existe terreno fértil para la paz en el mundo, con tantas desigualdades e inequidades como hay en este momento", dijo Ritzen.




