"Es un gran día para mi", afirma Montoya
"Buen trabajo muchachos", gritó a través del radio de su bólido el piloto colombiano Juan Pablo Montoya, cuando cruzaba la meta como flamante ganador del Gran Premio de Italia, su primer triunfo en la Fórmula Uno.
MONZA(Italia).--- "Buen trabajo muchachos", gritó a través del radio de su bólido el piloto colombiano Juan Pablo Montoya, cuando cruzaba la meta como flamante ganador del Gran Premio de Italia, su primer triunfo en la Fórmula Uno.Visiblemente emocionado, Montoya soltó el timón de su vehículo, levantó sus dos brazos y saludó a la tribuna, mientras que a través del sistema de comunicación interna no ahorró elogios para el equipo.No hubo espacio para celebraciones ruidosas, pues fueron permanentes las manifestaciones de duelo en el autódromo de Monza por los atentados del pasado martes en Estados Unidos y tristeza por el grave accidente que en la Fórmula Cart tuvo la víspera el italiano Alex Zanardi, amigo muy cercano del piloto colombiano.Levantando sus brazos hacia el cielo, con una cinta negra en el izquierdo, como su compañero de equipo Ralf Schumacher, evitó la ceremonia del champaña, como estaba previsto.Sin embargo, en la rueda de prensa expresó su desbordada aunque prudente alegría y sus permanentes dedicatorias del triunfo a Colombia."Es un gran día para mí. Estoy verdaderamente encantado de haber ganado, sobre todo porque mi padre está aquí", dijo el bogotano."Es el primer triunfo para Colombia (en Fórmula Uno), estoy muy contento, felicito a todo el equipo", añadió.Dijo que el carro se portó muy bien, "todo funcionó a la perfección" y resaltó que el carro desde ayer estaba muy competitivo, por lo que no ahorro elogios para la escudería.




