Optimismo de Maturana contrasta con el pesimismo generalizado
El optimismo del técnico colombiano Francisco Maturana, la combinación de pesimismo y realismo de los periodistas deportivos, además de las críticas contra los directivos del fútbol nacional, conforman el ambiente escéptico de los aficionados colombianos sobre el Mundial de fútbol del 2002.
BOGOTA.---El optimismo del técnico colombiano Francisco Maturana, la combinación de pesimismo y realismo de los periodistas deportivos, además de las críticas contra los directivos del fútbol nacional, conforman el ambiente escéptico de los aficionados colombianos sobre el Mundial de fútbol del 2002. Tras conocerse ayer miércoles los planes del cuerpo técnico sobre el trabajo previo de Colombia con respecto al próximo compromiso de las eliminatorias mundialistas contra Uruguay, existe en el ambiente una especie de malestar cada vez que Maturana -visiblemente molesto por las críticas que le han llegado por los resultados negativos con el equipo- habla de su fe y su optimismo sobre la clasificación para el mundial de Corea y Japón."Ustedes viven su pesimismo y yo vivo mi optimismo. Tengo la esperanza de que la clasificación se de", continúa asegurando Maturana ante el escepticismo de muchos de los periodistas.Y es que aunque las matemáticas reflejan aún posibilidades, los análisis de los expertos llegan a la conclusión de que no es que no se tenga optimismo, sino que el nivel que han mostrado últimamente los jugadores, no da para pensar en que el camino se pueda enderezar tan fácilmente.Este hecho ha llevado a que se realicen incluso encuestas entre los presidentes de los diferentes clubes colombianos, para saber si el mal del fútbol debe eliminarse desde la cabeza, es decir directivos de la Federación, e incluso de la División Mayor del Fúlbol Local, Dimayor.Y las opiniones están divididas, pues mientras algunos de ellos han dejado entrever que la labor del presidente de la Federación Alvaro Fina, así como la del presidente de la Dimayor, Jorge Correa Pastrana, son aceptables, otros la consideran nefasta.Pero el sentir y el deseo de cambio nace también por parte de los aficionados que han expresado su cansancio con dirigentes que según ellos, se han dejado manejar por terceros, o que sencillamente han dejado ver claramente su ineptitud reflejada en la decadencia del fútbol nacional.A medida que pasan los días el porcentaje de colombianos que creen que la selección nacional ya no tiene nada que hacer en el Mundial de Corea y Japón, es cada vez mayor. Sin embargo, una minoría se aferra a la fe y al optimismo del técnico Maturana.




