Cuatro ciudades se disputan la sede del Brasil-Chile
Las ciudades brasileñas de Río de Janeiro, Curitiba, Salvador y Sao Luis disputan la posibilidad de acoger el partido entre Brasil y Chile del próximo 7 de octubre, correspondiente a las eliminatorias mundialistas, informa hoy el sitio de noticias deportivas en internet "pele.net".
RIO DE JANEIRO.---- Las ciudades brasileñas de Río de Janeiro, Curitiba, Salvador y Sao Luis disputan la posibilidad de acoger el partido entre Brasil y Chile del próximo 7 de octubre, correspondiente a las eliminatorias mundialistas, informa hoy el sitio de noticias deportivas en internet "pele.net".Pese a que el partido estaba programado inicialmente para ser disputado en el estadio Maracaná de Río de Janeiro y luego fue transferido al estadio Couto Pereira de Curitiba, las ciudades de Salvador y Sao Luis negocian su posible elección como sedes del encuentro, vital para los intereses de la selección brasileña.La Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) promete anunciar la ciudad escogida esta misma semana.El seleccionador brasileño, Luiz Felipe Scolari, defendió la transferencia del partido de Río de Janeiro a Curitiba por considerar que el equipo puede ser mejor recibido en esa ciudad del sur de Brasil y huir de los abucheos que ha sufrido en sus últimas presentaciones en el Maracaná.Los dirigentes de la Confederación, sin embargo, temen que el público de Curitiba también pueda abuchear a la selección en caso de que el equipo no tenga una buena presentación, según "pele.net".La CBF ya había firmado un preacuerdo con la Federación de Fútbol del Estado de Paraná -del que Curitiba es capital- que prevé que el encuentro se dispute en esa ciudad.El club Coritiba, que llegó a hacer inversiones para mejorar la infraestructura del estadio Couto Pereira, fue informado el lunes de que la Confederación aún no sabe si respetará el preacuerdo.Las ciudades del empobrecido nordeste brasileño, entre ellas Salvador y Sao Luis, siempre se han caracterizado por convertir en verdaderas fiestas cualquier compromiso de la selección del país en esa región. Por esa razón, según "pele.net", contarían con el apoyo de varios dirigentes.Sin embargo, el secretario general de la Confederación, Marco Aurelio Teixeira, es partidario de que el encuentro se dispute en el Maracaná, como estaba programado inicialmente.El temor a que un posible abucheo afecte a los jugadores y perjudique el desempeño de la selección obedece a que Brasil está obligado a vencer a Chile para poder garantizar su clasificación para el Mundial de 2002.Con 24 puntos, Brasil ocupa el cuarto puesto de la clasificación al lado de Uruguay, y necesita urgente de una victoria para mejorar sus posibilidades de obtener una de las cuatro plazas directas al Mundial de Japón y Corea que la FIFA ha reservado para Suramérica.Después de recibir a Chile, la selección brasileña tendrá que visitar a la boliviana en La Paz y esperar a la venezolana en casa.El coordinador técnico de la selección, Antonio Lopes, anunció el lunes que la selección se concentrará el 1 de octubre, seis días antes del encuentro, en la Granja Comary, la sede campestre que la Confederación tiene en Teresópolis, ciudad serrana distante 91 kilómetros de Río de Janeiro.




