"ARS electrónica 2001" tantea el arte contemporaneo del futuro
Los proyectos de la creatividad del futuro centrarán este año el festival "Ars Electrónica 2001", que se inaugura el próximo 1 de septiembre en Linz, capital de Alta Austria, y constituye el certamen artístico más progresista y vanguardista del planeta.
VIENA.---Los proyectos de la creatividad del futuro centrarán este año el festival "Ars Electrónica 2001", que se inaugura el próximo 1 de septiembre en Linz, capital de Alta Austria, y constituye el certamen artístico más progresista y vanguardista del planeta."Takeover - Quién hace el arte de mañana" se titula este año el festival, el acontecimiento más importante del mundo en el sector del arte cibernético que en las dos ediciones anteriores se centró en la biotecnología y las ciencias naturales.Los organizadores declaran la guerra al convencionalismo e incluso a lo que ellos consideran un concepto anticuado de vanguardia, no sin tener que enfrentarse a las críticas de los teóricos en materia de medios por su aproximación de lo creativo a la industria y al sector económico.Bajo el provocador título de "Takeover" (OPA), 275 artistas y 36 conferenciantes desarrollarán un centenar de proyectos innovadores en Linz del 1 al 6 de septiembre, con un congreso que se extenderá a la semana entera en vez de limitarse a dos días, como hasta ahora, pero apartándose de la forma tradicional del simposio para convertirse en plataforma de debates.En esta plataforma deben tomar la palabra artistas y gente con experiencia práctica en los campos del diseño, los juegos electrónicos, el software y los proveedores de Internet que van por nuevos caminos fuera de la industria del arte establecida.Según Gerfried Stocker, jefe de Ars Electrónica, las nuevas formas de producción, distribución y recepción llevan también a nuevas formas de auto identificación del artista.Dos proyectos ejemplares de "performance" pretenden dar muestra de la nueva creatividad, donde se esfuman los límites entre el arte y el juego sin compromiso y que lleva unos fuertes rasgos tecnológicos.El primero es "Dialtones: A Telesymphony" del artista estadounidense Golan Levin, el primer concierto interpretado exclusivamente mediante sonidos de teléfonos móviles.Para Stocker se trata no sólo de una broma, sino de un enfrentamiento serio con la composición musical del futuro y que convierte una mala costumbre de nuestros tiempos en un arte.El concierto de media hora se compone exclusivamente de las melodías de móviles de 200 personas localizadas en el público que se harán oír según un programa de armonía y ritmo planeado con precisión para combinar las ideas de la composición de gente como John Cage y Luigi Russolo con el fenómeno del teléfono móvil.De la fachada de la Universidad de Bellas Artes de Linz colgará un gigantesco lienzo blanco y una inscripción provocadora: "If you don't think this is art, call this number" (Si no piensa que esto es arte, marque este número).Quien saque su móvil del bolsillo y llame el número indicado, pondrá en marcha un cañón que lanzará bolas de color al lienzo.En esta "instalación en progreso", que pretende ilustrar la problemática del arte por los medios, puede participar por lo tanto cualquiera.El 3 de septiembre se concede, por décimo quinta vez, el Premio Ars Electrónica, con una dotación de 100.000, euros el más importante de este sector.Se han presentado 2.273 candidaturas de más de 60 países para los "Nicas de Oro" en los campos de "net vision", animación por ordenador y efectos visuales, arte interactivo, música digital y "cybergeneration-freestyle computing".La tradicional "nube sonora" acompañará también este año el certamen y esta vez habrá cuatro: una visualizada con luces de color en la inauguración, la "clásica" final que inaugura al mismo tiempo el "Festival de Bruckner", la experimental a orillas del Danubio con la "Música para el río" del finlandés Vladislav Delay, y otra "para niños", con el "dragón del arco iris".Para realizar la primera "nube", estarán anclados tres buques en el Parque del Danubio, con velas grandes que sirven de pantallas de vídeo.Su tema lo constituyen las teorías del astrónomo Johannes Kepler sobre la armonía de los astros, "Harmonices Mundi", escritas hace 400 años, sobre "la música permanente polifónica" que, según creía, producen los planetas moviéndose por el universo. EFEchw/jcb/jac/emr




