Científicos descartan relación cáncer y campos electromagnéticos
Científicos españoles han descartado la relación entre el cáncer y las malformaciones congénitas con la exposición habitual a los campos electromagnéticos producidos por las líneas eléctricas o los electrodomésticos corrientes.
MADRID.--- Científicos españoles han descartado la relación entre el cáncer y las malformaciones congénitas con la exposición habitual a los campos electromagnéticos producidos por las líneas eléctricas o los electrodomésticos corrientes.Así lo pone de manifiesto un estudio, tras más de ocho años de trabajo experimental, realizado por investigadores del Instituto de Biología y Genética Molecular del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de la Universidad de Valladolid, que va a ser publicado en las revistas estadounidenses "Radiation Research" y "Bioelectromagnetics".Este estudio se refiere a los campos electromagnéticos de baja frecuencia, es decir, producidos por líneas de alta, baja y media tensión, y los principales electrodomésticos utilizados en la vida diaria, desde una máquina de afeitar a una computadora, pero no incluye la telefonía celular y las antenas de televisión y de radio, que emiten campos de "radiofrecuencias"."No se ha podido probar la relación entre el cáncer y las malformaciones congénitas con la exposición a campos electromagnéticos de intensidades hasta 50 veces superiores a las que pueden ser posibles y ni tan siquiera permitidas", explicó a EFE Juan Represa.Represa es el coordinador de este grupo de diez investigadores."Al plantearnos la investigación, sabíamos, con datos probados y confirmados en el Proyecto del Genoma Humano, que para que exista un cáncer o alteraciones fetales es necesario que una batería de genes se dañen o alteren su función", según Represa."Hemos tratado de arañar o alterar su funcionamiento" exponiéndolos a campos electromagnéticos, primero con intensidades a las que estamos expuestos en la vida diaria, "pasar debajo de una línea de alta tensión o estar seis horas frente a un ordenador", y después "subimos hasta 50 veces más"."No hemos logrado dañar ninguno de estos genes que son imprescindibles para que exista un cáncer ni alterar su función", a pesar de haberlo intentado, por lo que se deduce que no hay "interacción", según el investigador.Esta investigación "arroja un mensaje de tranquilidad en cuanto al cáncer, las malformaciones congénitas" y este tipo de campos generados por las líneas eléctricas, señaló Represa, que matizó que "no hemos investigado sobre otras alteraciones en la salud".El estudio, realizado con embriones de pollo y rata y con líneas celulares animales y humanas -tanto normales como tumorales-, ha causado "expectación en la comunidad científica por su amplitud, ya que se han analizado gran cantidad de genes, más de 50, incluido el P53", que se encuentra en cualquier tipo de cáncer."Mucho del temor que existe proviene de la gran confusión entre los distintos campos electromagnéticos, y de la falta de información", opinó este científico.Según los resultados de los experimentos, informó el CSIC, la exposición a campos de baja frecuencia de intensidades habituales en el sector eléctrico y en el ámbito doméstico no provoca alteraciones de la gestación ni defectos congénitos en los mamíferos.Respecto a los efectos observados en cultivos celulares, la mayoría de los resultados han confirmado la ausencia de alteraciones significativas.Sí se han detectado algunas respuestas biológicas a intensidades de campos electromagnéticos superiores a los niveles de exposición habituales y a los permitidos por la recomendación de la Unión Europea "que no son necesariamente indicativas de efectos nocivos para la salud". EFEagc/mc/ibr/cbm




