Se extienden alarma e investigaciones judiciales contra médicos
La alarma de pacientes tratados con el fármaco de los laboratorios Bayer contra el colesterol Lipobay se extiende en toda Italia, mientras aumenta el número de muertes sospechosas de haber sido motivadas por el producto, así como las investigaciones judiciales contra médicos.
ROMA.--- La alarma de pacientes tratados con el fármaco de los laboratorios Bayer contra el colesterol Lipobay se extiende en toda Italia, mientras aumenta el número de muertes sospechosas de haber sido motivadas por el producto, así como las investigaciones judiciales contra médicos.Centenares de ciudadanos temerosos por su salud, tras haber sido medicados con dicho fármaco, llaman al número de teléfono especial que el Ministerio de Sanidad abrió en días pasados para atenderles.El Servicio de Vigilancia de los Fármacos del Ministerio ha confirmado ya 63 casos claros de personas en las que la acción de los componentes del Lipobay ha provocado reacciones perjudiciales para su salud.En cuanto a las muertes, el Ministerio sólo habla de "casos sospechosos" y señala la existencia de cuatro, en Merano, Florencia, Livorno y Bolonia.La polémica por los efectos dañinos del Lipobay ha dado ya origen a varios procesos judiciales en Italia, entre ellos el que lleva a cabo el fiscal de Turín Raffaele Guariniello, que por el momento tiene un carácter estrictamente informativo.Para ello Guariniello ha recabado datos incluso en la propia sede de Bayer Italia en Milán, con informes acerca de cuándo y cómo fue retirado el producto en el país y el grado de conocimiento que los directivos de la compañía tenían de su peligrosidad.En Bolonia, donde en junio falleció una mujer de 84 años tratada con el Lipobay, un juzgado ha enviado a tres médicos de esta ciudad la notificación oficial de que son investigados por el caso de la muerte de esa paciente tratada con Lipobay.La hipótesis que maneja el fiscal es la del delito de homicidio doloso contra los tres médicos, uno de los cuales era el de cabecera de la mujer, su sustituta y una tercera doctora que trabajaba en un centro de urgencias privado.En Bolzano, Brescia, Florencia y Trento también hay procesos abiertos tras denuncias de personas que han estado bajo medicación con ese producto.Aparte de a la casa farmacéutica, la polémica ha colocado en el punto de mira a los médicos de cabecera, que según la ley italiana están obligados a notificar al Ministerio cualquier efecto negativo que adviertan en un paciente sometido a un determinado medicamento.La Confederación de Médicos Italianos (CUMI) ha salido al paso para denunciar la campaña que se ha desatado en su contra y puntualizar que la responsabilidad es de quien ha permitido la comercialización del Lipobay.En apoyo de los facultativos se ha pronunciado el ministro de Sanidad italiano, Girolamo Sirchia, quien ha hecho un llamamiento a que los pacientes tengan "plena confianza" en los médicos de cabecera, "una figura que tiene un papel central y acreditado para todo el sistema sanitario".Para respaldarles, Sirchia se ha comprometido a promover una mayor inversión en la preparación de los doctores, de manera "que puedan hacer frente a nuevas exigencias que la profesión requiere. La formación continua es necesaria". EFEjgb/mcd/pq




