La esposa del obispo Milingo amenaza con huelga hambre para "recuperarlo"
La esposa coreana del ex obispo emérito de Lusaka, Emmanuel Milingo, ha asegurado que iniciará una huelga de hambre si no se le permite ver a su marido, que según ella se encuentra retenido contra su voluntad por la Iglesia.
ROMA.--- La esposa coreana del ex obispo emérito de Lusaka, Emmanuel Milingo, ha asegurado que iniciará una huelga de hambre si no se le permite ver a su marido, que según ella se encuentra retenido contra su voluntad por la Iglesia."Mi esposo no tiene libertad de hablar ni de encontrarme", aseguró hoy María Sung en la capital italiana y afirmó que ayunará "hasta la muerte" si no se puede reunir con Milingo en el plazo de tres días."Estoy dispuesta a dar mi vida por encontrarme con él", añadió al realizar un llamamiento a los medios de comunicación para que la pareja pueda volver a reunirse.La entrada en escena de la señora Sung, médico de 43 años, puede complicar las conversaciones entre el Vaticano con el obispo "rebelde", en el mismo día en que la Santa Sede ha expresado mediante un comunicado su confianza en una "plena reconciliación" entre la Iglesia y el prelado.Según comunicó hoy una nota oficial del Vaticano, Milingo ha iniciado en este sentido un período de "reflexión y oración", en un lugar no precisado, tras su reciente encuentro con el papa Juan Pablo II.Tras el encuentro mantenido el pasado martes entre el Santo Padre y Milingo, la Iglesia suspendió la amenaza de excomunión, con un ultimátum que finalizaba el próximo día 20 y se inició un diálogo para intentar hacer entrar en razón al prelado "rebelde".Las autoridades eclesiásticas desean que Milingo rompa su matrimonio, se aleje de la Secta Moon y acepte públicamente la obediencia papal.Tras su boda en una ceremonia colectiva de la Secta Moon en Nueva York, el pasado mayo, la Jerarquía Católica le había retirado la dignidad de obispo y le consideraba fuera de la Iglesia.Después de su encuentro con el Pontífice en Castelgandolfo (en las afueras de Roma), Milingo había asegurado que consultaría con su nueva esposa la decisión de regresar al seno de la Iglesia.




