Científicos afirman que no se detendrán para clonar seres humanos
Los científicos Severino Antinori, Pavos Zavos y Brigitte Boisselier, implicados en investigaciones para clonar un ser humano, han asegurado que no se detendrán hasta conseguir este propósito, al que se opone la mayoría de la comunidad científica internacional.
WASHINGTON.--- Los científicos Severino Antinori, Pavos Zavos y Brigitte Boisselier, implicados en investigaciones para clonar un ser humano, han asegurado que no se detendrán hasta conseguir este propósito, al que se opone la mayoría de la comunidad científica internacional."En estos momentos, no hay modo de predecir si un clon se desarrollará en forma de un individuo normal o uno anormal", ha dicho para expresar su oposición Rudolf Jaenisch, un profesor de biología del Instituto de Tecnología de Massachusetts.Antinori, un especialista en fisiopatología reproductiva de la Universidad de Roma, y Zavos, experto en infertilidad masculina, han anunciado sus planes de iniciar el proceso de clonación a partir de noviembre próximo, aunque no han detallado cómo o dónde pretenden hacerlo.Brigitte Boisselier, también partidaria de la clonación humana, es una especialista en física química y dirige la organización Clonaid de la secta raeliana que sostiene que los seres humanos procedemos de los extraterrestres y que afirma contar en EEUU y Canadá con numerosas parejas dispuestas a someterse a un proceso de clonación humana.Los tres han defendido la idea de la clonación humana en la Academia de las Ciencias de EEUU y ante una treintena de científicos críticos de su proyecto han argumentado que es posible realizarla con seguridad y que cerca de 700 parejas en el mundo lo desean.El debate, que puede servir para que la Academia Nacional de las Ciencias concrete una posición sobre la posible moratoria de la clonación humana, se ha producido poco después de que la Cámara de Representantes de EEUU aprobara un proyecto que prohíbe la clonación de personas con cualquier propósito.Zavos, quien trabaja en problemas de infertilidad masculina en el Instituto de Andrología de Kentucky y ha creado una sociedad con Antinori, ha manifestado que "la eficacia de la clonación en animales es muy baja, pero no hay razones para pensar que eso deba de ser así siempre".Buena parte de la defensa de Antinori ante las críticas de otros científicos se basa en que los defectos que se han detectado en la clonación animal, que han sido reconocidos por investigadores como el científico escocés Iam Wilmut, el denominado "padre" de la oveja Dolly, se deben a errores de procedimiento."Un pobre diseño, una pobre ejecución y un pobre espíritu", señala Zavos como las causas de los problemas observados en los animales.Pero, en la misma conferencia realizada en Washington, Jaenisch ha advertido de que "incluso en clones animales aparentemente normales pueden existir genes anormales que son demasiado sutiles como para detectar un cambio observable".Wilmut y Jaenisch, dos de los investigadores que más se oponen a la clonación humana, y Alan Colman, quien dirige la empresa PPL-Therapeutics de Edimburgo, sostienen que por cada animal clonado se realizan cientos de intentos que no fructifican.La clonación animal -o una eventual clonación en seres humanos- es posible a través de una técnica denominada "transferencia celular somática", en la que se extrae el núcleo de una célula embrionaria y se transfiere a ella material genético procedente del individuo progenitor.El nuevo embrión puede ser implantado en el útero de una mujer y desarrollar un ser humano con las mismas características del individuo del que procedía la carga genética inoculada, ya sea uno de los padres o una persona fallecida a la que se desea clonar.Antinori considera que "si no se aprueba la clonación, será como volver a la Edad Media"."Hay un montón de gente que teme a la manipulación genética, pero con las debidas precauciones puede ser segura", indicó el científico en declaraciones a la prensa, previas a su comparecencia para explicar sus intenciones.Severino Antinori ha señalado que si finalmente acometen la clonación de un ser humano, "se realizarán un montón de investigaciones durante el embarazo", con el fin de asegurar que el embrión sea totalmente sano."Si encontramos defectos en el embrión, volveremos atrás y trataremos de reparar el problema, pero no nos detendremos", advirtió Brigitte Boisselier.




