Génesis irá en busca de vientos solares
La sonda Génesis, cuyo lanzamiento debió ser aplazado por cuarta vez este viernes, tiene previsto efectuar una de las misiones más originales de la Agencia Espacial estadounidense (NASA): traer un soplo de viento solar.
WASHINGTON.--- La sonda Génesis, cuyo lanzamiento debió ser aplazado por cuarta vez este viernes, tiene previsto efectuar una de las misiones más originales de la Agencia Espacial estadounidense (NASA): traer un soplo de viento solar.El despegue debió ser aplazado nuevamente a causa de las pésimas condiciones reinantes en Florida y las pocas posibilidades de mejoras climáticas, según el portavoz del centro espacial Kennedy, Joe Wells.Es probable que se intente un nuevo despegue a finales de la semana próxima, agregó. Pero la fecha precisa no ha sido aún anunciada.El próximo mes de octubre, después de un viaje de tres meses que la habrá llevado a unos 1,5 millones de kilómetros, lo suficientemente lejos de la magnetósfera terrestre, Génesis comenzará a capturar muestras de los vientos solares, atrapados al vuelo en el espacio intersideral.Durante dos años y medio, la sonda tomará un "baño de sol", viajando en órbita alrededor del famoso punto de Lagrange L1, donde las atracciones gravitacionales de la Tierra y el Sol se compensan de manera exacta.En el 2004, luego de 32 millones de kilómetros recorridos, la sonda regresará a la Tierra con su precioso cargamento: entre 10 y 20 microgramas de partículas ionizadas e invisibles.La sonda ingresará entonces a la atmósfera terrestre, desplegará su inmenso paracaídas y será recuperada en vuelo por una tripulación especialmente entrenada en un helicóptero, en una maniobra digna de las mejores películas de Hollywood. Todo esto con el fin de evitar que las partículas no sean "alteradas" por un impacto con el suelo.Del tamaño de un pequeño cúmulo de granos de arena, estas partículas serán los primeros materiales extraterrestres traídos a la Tierra desde la conquista de la Luna.Estas diminutas muestras de materia solar serán la delicia de los científicos que esperan con su análisis responder dos preguntas: ¿De qué materia exactamente está compuesto el Sol? y ¿los planetas y la Tierra están hechos de los mismos materiales?."Esta misión será equivalente a la piedra Rosetta de la astronomía, porque nos mostrará las bases a partir de las cuales ha evolucionado nuestro sistema solar", explicó Chester Sasak, responsable del proyecto Génesis del Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA en Pasadena, California (suroeste).Gracias a esta misión, de un costo total de 209 millones de dólares, los científicos van a tratar de despejar los misterios de la "nebulosa solar", esa nube placentaria de polvo y gas (principalmente de hidrógeno y helio) que se hundió al girar sobre sí misma para dar origen a nuestro Sol.Mientras que nuestra estrella se formaba en el centro de esta nube, esta sopa de materia se condensaba en otra parte para dar origen en decenas de millones de años a los planetas y a las legiones de cometas y asteroides que pueblan nuestro sistema solar.Curiosamente la superficie del Sol contiene huellas fósiles de esta nebulosa solar. Su atmósfera se reduce lentamente y una parte de ella se escapa en forma de una corriente regular. Esas partículas de átomos cargados eléctricamente (iones) forman precisamente estos "vientos solares" que Génesis tratará de capturar al vuelo.Construida por la sociedad Lockheed Martin, la sonda, que tiene un peso aproximado de una tonelada, lleva en sus flancos cuatro instrumentos altamente sofisticados: paneles del tamaño de una rueda de bicicleta, compuestos de diamante, oro, silicio y zafiro, destinados a recolectar las partículas de vientos solares; medidor de iones para registrar la velocidad, densidad, temperatura y composición de estos vientos; otro medidor de electrones; y, finalmente, un concentrador de iones que separará y concentrará los distintos materiales recogidos.




