Científicos crean planta de tomate que tolera la sal
Un grupo de científicos dijo el lunes que había insertado un gen de la familia de la col en una planta de tomate para crear la primera cosecha capaz de crecer con agua y suelo salobre, un acontecimiento que podría impulsar la producción en muchas partes del mundo.
WASHINGTON.--- Un grupo de científicos dijo el lunes que había insertado un gen de la familia de la col en una planta de tomate para crear la primera cosecha capaz de crecer con agua y suelo salobre, un acontecimiento que podría impulsar la producción en muchas partes del mundo.Los investigadores introdujeron en una planta de tomate un gen de la planta Arabidopsis que controla una proteína capaz de acorralar el exceso de sal antes de que le cause daño a la planta.El tomate genéticamente modificado apresa la sal en compartimentos dentro de sus células y también retira la sal del suelo, dijeron los científicos en la revista Nature Biotechnology.Las hojas de las plantas de tomate genéticamente modificadas contenían concentraciones de sodio muy altas, pero el fruto producido por las plantas no estaba contaminado por la sal."Mi impresión personal es que sabe delicioso", dijo en una entrevista el botánico Eduardo Blumwald, de la Universidad de California, en Davis.Blumwald condujo el trabajo junto con Hong-Xia Zhang, de la Universidad de Toronto, quien dijo que "los tomates saben mejor que los normales".Según Blumwald, plantas de tomate que toleren la sal podrían estar disponibles en un plazo de tres años.Los investigadores dijeron que los tomates ofrecen esperanzas de que otras cosechas también puedan ser genéticamente modificadas para usar en partes del mundo que tengan irrigación salobre o suelos dañados por la sal.La creación de la primera cosecha que tolera la sal resuelve uno de los problemas clave de la agricultura. La tierra irrigada representa apenas 15 por ciento de la tierra de cultivo en todo el mundo, pero genera 40 por ciento de las cosechas.Sin embargo, la sal es tóxica para las cosechas y el agua usada para irrigación deja detrás sal que eventualmente arruina el suelo.La producción de las cosechas es limitada por la salinidad en hasta 40 por ciento de la tierra irrigada, incluyendo 25 por ciento de la tierra irrigada en Estados Unidos, según cálculos.Blumwald y Zhang modificaron genéticamente plantas de tomate que producen niveles más altos de una proteína natural que transporta sal, en la forma de iones de sodio, a compartimentos dentro de las células. Eso impide que la sal interfiera con la actividad bioquímica normal de la planta.Las plantas fueron cultivadas en viveros en la Universidad de Toronto. Los investigadores dijeron que las nuevas plantas de tomate crecieron y dieron frutos en agua de irrigación 50 veces más salobres de lo normal.Las plantas de tomate florecieron en agua con aproximadamente un tercio del contenido de sal del agua marina. No obstante, Zhang dijo que no pueden crecer en agua marina.Los investigadores dijeron que trabajaron con la planta de tomate porque es más fácil de manipular genéticamente. Indicaron que ahora están trabajando con canola.




