La rusa Kournikova y la suiza Hingis hacen equipo para jugar en dobles
Normalmente, segundas partes nunca suelen ser buenas pero la nueva alianza entre la rusa Anna Kournikova y la suiza Martina Hingis, para competir en los torneos de dobles, promete al menos la expectación que una relación de amor y odio siempre conlleva.
MADRID.--- Normalmente, segundas partes nunca suelen ser buenas pero la nueva alianza entre la rusa Anna Kournikova y la suiza Martina Hingis, para competir en los torneos de dobles, promete al menos la expectación que una relación de amor y odio siempre conlleva. De momento todo son risas y parabienes. Tras eliminar en la primera ronda de San Diego a la surafricana Leizel Huber y a la argentina Laura Montalvo por 6-1 y 6-1, Anna y Martina parecen haber olvidado el turbulento desenlace de su primera unión.Fue en noviembre pasado cuando en un partido de exhibición disputado en el club San Carlos de Apoquindo en Santiago de Chile las desavenencias infantiles entre ambas jugadoras salieron de nuevo al aire. Las dos se emplearon con fuerza y Kournikova ganó el partido, aunque las constantes reclamaciones de Hingis al juez de silla y la mofa sobre su rival provocaron luego un incidente entre ellas en el restaurante, en el que Anna rompió a llorar y estrelló un vaso contra el suelo.Fue el fin de una relación y un nuevo capítulo en la azarosa vida de las dos divas que ya desde que jugaban en infantiles han mantenido siempre una gran rivalidad. "Tu me ganas pero yo soy más guapa", se dice que Kournikova solía comentar a Martina al final de cada encuentro tras ser derrotada.La misma firma de ropa que las patrocina, Adidas, las unió en 1998 pero el dúo se rompió en el 2000. De nuevo se reconciliaron para el final de esa temporada hasta el incidente en Chile. Aunque Kournikova no ha ganado ni un solo título individual en el circuito, con Hingis logró nueve de sus 13 torneos de dobles, entre ellos el Abierto de Australia en 1999, con un récord de 45 victorias y dos derrotas.La vuelta de la más famosa de las "Lolitas" del tenis se ha producido después de cinco meses de ausencia debido a una fractura por "stress" en su pie izquierdo producida en su partido de cuartos de final del torneo de Gaz contra la francesa Amelie Mauresmo.Esa lesión ha impedido a Kournikova acudir entre otros torneos en el de Wimbledon, donde no obstante incluso su ausencia fue motivo suficiente para ser constante foco de atención."Estoy entusiasmada de volver a jugar y competir de nuevo cada día", señaló Kournikova tras ganar el encuentro de dobles en una nota oficial enviada a través de su agencia Octagon en la que prefiere no mencionar detalles sobre su boda fantasma con el jugador de hockey Sergei Feodorov aireada por el tabloide "The Sun". "Me encanta jugar al tenis, es lo que quiero hacer y no podía esperar más para volver a las pistas", dice.Parece que en esta ocasión ha sido Hingis la que ha dado el primer paso para que la reconciliación se produzca. La suiza siempre ha ponderado el juego de la rusa y se siente culpable del incidente en Chile donde alegó como disculpa de la ruptura que quería mantenerse más centrada en sus partidos individuales. Kournikova, décimo tercera del mundo esta semana, competirá en el torneo de San Diego en individual y dobles. En el cuadro individual está exenta en la primera ronda y se enfrentará contra la australiana Nicole Pratt. De ganar ese partido su probable rival y mejor test para conocer su estado de forma sería la belga Kim Clijsters, finalista de Roland Garros y reciente campeona en Stanford.




