Candidato a director de la Dea defiende el Plan Colombia
El candidato a la dirección del Departamento Estadounidense Antidrogas (DEA), Asa Hutchinson, defendió hoy el Plan Colombia y destacó que su principal propósito es el apoyo a la democracia en ese país sudamericano.
WASHINGTON.---- El candidato a la dirección del Departamento Estadounidense Antidrogas (DEA), Asa Hutchinson, defendió hoy el Plan Colombia y destacó que su principal propósito es el apoyo a la democracia en ese país sudamericano.Hutchinson, representante republicano de Arkansas, y elegido por el presidente George W. Bush para encabezar la DEA, admitió en una audiencia de confirmación en el Senado que el Plan Colombia incluye el peligro de que la violencia de la droga se extienda a países vecinos."Pero es un riesgo que debemos correr para apoyar a una de las democracias más antiguas de América del Sur y para asegurar que sobreviva", afirmó Hutchinson."No debemos engañarnos, pero esperemos que nuestros esfuerzos allí tengan algún efecto beneficioso secundario contra el suministro de drogas en Estados Unidos", declaró el candidato, para luego añadir que hay que tener presente que "el impacto primordial es el apoyo a esa democracia".Hutchinson, de 50 años, fue objeto de gran atención en 1999 cuando dirigió en la Cámara de Representantes el enjuiciamiento político del entonces presidente, Bill Clinton, acusado de perjurio en la investigación de sus relaciones íntimas con la becaria Monica Lewinsky.La candidatura de Hutchinson para la jefatura de la DEA recibió un apoyo decisivo cuando 14 de los 16 demócratas que integran el Comité Judicial de la Cámara de Representantes firmaron una carta en la que elogian la propuesta del presidente Bush.Entre quienes hoy dieron testimonio en la audiencia del Comité Judicial del Senado se cuentan Tim Hutchinson, hermano de Asa y senador por Arkansas, y el representante de Michigan, John Conyers, quien además es el demócrata de mayor jerarquía en el Comité Judicial de la cámara baja.Asa Hutchinson dijo a los senadores que "el papel de la DEA (en el Plan Colombia) se refiere a uno de los aspectos no tan publicitados de la iniciativa, como es el del área de la policía y la justicia".El Gobierno de Estados Unidos ha asignado más de 1.300 millones de dólares para el apoyo del plan elaborado con el gobierno del Presidente colombiano Andrés Pastrana que incluye la represión del cultivo y tráfico de drogas, y la promoción de una agricultura alternativa en las áreas donde operan los traficantes y los guerrilleros."Si hemos de tener algún impacto en el suministro de drogas que llega a Estados Unidos, tendremos que encarcelar a las principales organizaciones de traficantes", afirmó Hutchinson. "Y esto requiere investigación"."La DEA dará instrucción a la policía en Colombia, en Venezuela, en Perú, y en otros países sudamericanos, y asegurará que ellos tengan fiscales de calidad, y policías capacitados para la tarea", añadió. "Por eso los apoyamos. El sector de la justicia es probablemente tan importante como cualquier otra porción de la iniciativa andina".Hutchinson ha tomado distancia del concepto de "guerra contra las drogas", promovido primero y luego abandonado por el ex director de la oficina de Política Nacional de Control de Drogas del Gobierno de Estados Unidos, el general retirado Barry McCaffrey.Hoy, en la audiencia del comité del Senado, Hutchinson se mostró cauteloso acerca del debate mismo sobre la prioridad que el Gobierno debe prestarle a la represión del contrabando de drogas (la oferta), y la prevención y tratamiento del uso de drogas (la demanda)."Creo que deberíamos preguntarnos: ¿estamos invirtiendo lo que deberíamos invertir en el aspecto de oferta, en la acción policial? Y, en el lado de la demanda ¿invertimos lo suficiente en la educación?".Según Hutchinson, la labor meramente policial, de represión del contrabando y tráfico de drogas, "envía al país el mensaje correcto de que ciertas conductas son inaceptables, dañinas y contrapuestas a los valores de esta nación"."Pero muchas veces la acción policial no resultará, necesariamente, en el encarcelamiento sino en la rehabilitación y el tratamiento", agregó. "La acción policial obliga a que una persona confronte su actividad ilegal, y su necesidad de ayuda".




