SIDA se contagia diferente entre hombres y mujeres
Entre los drogadictos con sida, hombres y mujeres parecen contraer la enfermedad por vías diferentes y afrontan riesgos específicos, lo que aconseja que los tratamientos preventivos sean distintos, según opinan investigadores de EEUU.
WASHINGTON.--- Entre los drogadictos con sida, hombres y mujeres parecen contraer la enfermedad por vías diferentes y afrontan riesgos específicos, lo que aconseja que los tratamientos preventivos sean distintos, según opinan investigadores de EEUU.Pese a que los estudios iniciales sobre el sida indicaban que elcontagio principal se producía al compartir las agujas con las que los drogadictos se inyectan la heroína, un estudio de la Universidad Johns Hopkins, de Maryland, ha encontrado sensibles diferencias entre hombres y mujeres.En los hombres que consumen drogas, los comportamientos de riesgo relacionados con este consumo y las prácticas homosexuales son los factores principales de riesgo de contraer el Virus de Inmunodeficiencia Humana, VIH, según afirma el estudio.En las mujeres, en cambio, son los factores que acompañan a las actividades heterosexuales de alto riesgo los que determinan el modo en que el contagio se produce en este grupo.El estudio se publicará en el número de mañana, lunes, de la revista Archivos de Medicina Interna. Alan Leshner, director del Instituto Nacional sobre el Abuso de las Drogas (NIDA), afirma que este nuevo estudio se une a las evidencias que ya existen sobre la necesidad de desarrollar diferentes programas de prevención para hombres y mujeres."Los primeros estudios que se hicieron sobre consumidores de drogas que se inyectan sugerían que la mayoría de las infecciones por VIH se debían principalmente al uso conjunto de jeringuillas", ha explicado Leshner.Las investigaciones más recientes no sostienen esta afirmación e incluso plantean que, además de diferencia por sexos, existe también una diferencia en función de la edad de los drogadictos.El estudio de la Universidad Johns Hopkins, desarrollado en la Escuela de Salud Publica Bloomberg, ha examinado tanto el riesgo que comporta la inyección de las drogas como los factores de riesgo sexual.Durante 10 años, entre 1988 y 1998, un grupo de investigadores dirigidos por Steffanie Strathdee, han estudiado los comportamientos de un grupo de 1.800 toxicómanos en el área de Baltimore, en Maryland.Las investigaciones de Strathdee concluyen que el principal factor de riesgo en el contagio del virus VIH entre los drogadictos no es ya compartir jeringuillas sino las prácticas sexuales.Esto puede ser debido, en buena parte, a la campaña desarrollada por las autoridades de salud en numerosos países que han puesto agujas hipodérmicas a disposición de los toxicómanos, con el fin de que no reutilicen las que ya han sido usadas.Según el estudio, los drogadictos varones que mantienen relaciones homosexuales tienen cuatro veces más posibilidades de resultar contagiados por el virus VIH.Entre las mujeres, en cambio, los indicadores de actividades heterosexuales de alto riesgo sobrepasan con mucho al que supone compartir agujas hipodérmicas en la predicción del contagio del virus que causa el sida.La incidencia del virus VIH es más de dos veces superior entre las mujeres que han comunicado haber mantenido relaciones sexuales con otra persona que también sea toxicómano."Este estudio se suma al cuerpo de evidencias que apoyan la necesidad de intervenciones específicas por género en el tratamiento de quienes consumen drogas", ha declarado el director del NIDA.En cuanto a la edad, la investigación realizada con los 1.800 toxicómanos indica que cuanto más joven es la persona que se inyecta drogas, mayor riesgo hay de que se contagie.Los participantes en el estudio que tenían 30 o menos años en el momento de iniciarse el estudio tuvieron un riesgo dos veces más elevado de contraer el virus que aquellos que tenían 40 años o más al comenzar la investigación."Esto coincide con varios estudios que indican que los consumidores de drogas jóvenes son más proclives a compartir hipodérmicas y otras prácticas que les colocan en riesgo elevado de adquirir el VIH y las hepatitis B o C", ha señalado Steffanie Strathdee.




