Afirman que 219 momias "no se pudren", pero continua lio judicial en Perú
La arqueóloga peruana Sonia Guillén negó que se estén pudriendo las 219 momias descubiertas en 1997 en la Laguna de los Cóndores, en plena ceja de selva del Amazonas, como afirma otro arqueólogo que incluso la ha llevado hasta los tribunales.
LIMA.--- La arqueóloga peruana Sonia Guillén negó que se estén pudriendo las 219 momias descubiertas en 1997 en la Laguna de los Cóndores, en plena ceja de selva del Amazonas, como afirma otro arqueólogo que incluso la ha llevado hasta los tribunales."Algunos de los vivos que estamos acá nos vamos a pudrir más rápido que esas momias, porque han sido tratadas por los incas con los (hombres de la cultura) Chachapoyas y han sobrevivido 500 años", declaró Guillén a EFE.Las momias fueron descubiertas en un peligroso filo en lo alto de la hermosa Laguna de los Cóndores, a la que sólo se puede acceder a lomos de mula y tras más de tres días de viaje desde Lima hacia el noreste.Guillén, directora del Centro Mallqui, encabezó en 1997 la evacuación de urgencia de las momias debido a que, según asegura, estaban expuestas a los continuos saqueos de los pobladores de la zona que buscaban oro entre los antiguos restos.El traslado al pueblo de Leymebamba se produjo con la presencia de funcionarios del Instituto Nacional de Cultura (INC), y para ello se pagaron 1.200 dólares en concepto de supervisión y permiso.Sin embargo, el director del Instituto de Arqueología Amazónica, Federico Kauffman Doig, interpuso en febrero pasado una denuncia contra Guillén ante la Fiscalía por delito contra el Patrimonio.Kauffman considera que las momias fueron "arrancadas" de sus mausoleos, esculpidos en un peñón que emerge de la Laguna de los Cóndores, y que fueron maltratadas al ser trasladadas en burro y envueltas en sacos de azúcar.Guillén manifestó a EFE que una comisión de seis funcionarios del INC, que encabeza el director de Patrimonio, Fernando Fujita, partió el pasado sábado a la zona para efectuar un peritaje a petición de la Fiscalía.La arqueólogo dijo que las momias "han sobrevivido al viaje de la Laguna de los Cóndores a Leymebamba y están siendo cuidadas"."¿Que las momias pueden haber sufrido en el camino?, mira la gente sufre con ese camino. Yo he sufrido con ese camino, que es duro, peligroso. Son ocho horas a lomo de bestia", señaló."Realmente es un calvario y ha sido penoso, costoso, arriesgado, traer este material, pero en ese riesgo hemos recuperado 2.049 especímenes arqueológicos", agregó Guillén.Las momias de la cultura Chachapoyas, que floreció en el año 1.200 después de Cristo en la selva peruana, están en un museo que ha sido construido en un terreno de 8.000 metros cuadrados con donaciones privadas y del Gobierno de Austria, explicó.También argumentó que ex directores del INC, como Luis Arista y Luis Repetto, viajaron hace años a Leymebamba y no denunciaron ningún daño al patrimonio arqueológico.Guillén reconoció que el museo no tiene recursos para adquirir equipos de avanzada tecnología, pero indicó que está asegurado el control de la humedad relativa en el ambiente y la protección contra roedores e insectos."Difícilmente habrá colecciones tan bien cuidadas", subrayó.La arqueóloga, que también dirige la conservación de unas 500 momias en la ciudad costera de Ilo, expresó que es falso que el Discovery Channel la haya presionado y puesto en peligro el patrimonio para hacer más atractivo un documental que realizó en 1998 sobre el traslado.Guillén precisó que en la Laguna de los Cóndores hay 19 sitios funerarios, pero que sólo decidió trabajar en uno de ellos. "El resto está allí" aunque, según la estudiosa, habría desaparecido una tercera parte del contenido debido a los saqueos.Añadió que es una "pérdida de tiempo" el lío judicial que han entablado en su contra por el traslado de las momias, y que más útil sería preservar el sitio arqueológico.Reveló asimismo que su equipo ha hallado a las orillas de la Laguna de los Cóndores un centro urbano, donde se aprecian restos de 130 habitaciones circulares.Además, el equipo del Centro Mallqui, que está patrocinado por The Bioanthropology Fundation de Estados Unidos, y la Universidad de Mann (Reino Unido), ha concluido el inventario de todos los materiales hallados y su registro radiológico."Sabemos ahora que se usaron procesos de momificación como la evisceración para limpiar el contenido abdominal y evitar el deterioro del cuerpo", explicó a EFE.Los exámenes radiológicos señalan que un doce por ciento de esa población "padecía de tuberculosis, porque hay lesiones en la columna vertebral y descalcificaciones".Según indicó, la forma de momificar en los restos hallados "es producto de la conexión con los incas, que al conquistarlos introdujeron muchas de sus prácticas culturales y religiosas".




