Guerra abierta en busca del hominido más antiguo del mundo
Dos equipos rivales de paleoantropólogos mantienen en Kenia una "guerra abierta", que va más allá del terreno científico, en la búsqueda de restos fósiles del homínido más antiguo del mundo.
NAIROBI.--- Dos equipos rivales de paleoantropólogos mantienen en Kenia una "guerra abierta", que va más allá del terreno científico, en la búsqueda de restos fósiles del homínido más antiguo del mundo.La pugna cobró mayores dimensiones tras los recientes descubrimientos de fósiles de varios millones de años de antigûedad por parte de ambos grupos, que son respaldados desde el exterior.El equipo del antropólogo británico Martin Pickford y la paleoantropóloga francesa Brigitte Senut, del Museo de Historia Natural de París, halló en octubre pasado en las colinas de Tugen -centro de Kenia- fragmentos de esqueletos de unos cinco individuos, cuya antigûedad fue calculada en 6 millones de años.Los especímenes fueron clasificados como una nueva especie, que los antropólogos bautizaron "Milenium antecesor".El descubrimiento suscitó gran interés entre la comunidad científica por tratarse, probablemente, de los restos más antiguos de antepasados del género humano.Entretanto, el equipo rival, liderado por el antropólogo keniano de origen británico Richard Leakey anunció también en marzo pasado un hallazgo de restos de homínidos de 3,5 millones de años de antigûedad, que podría cambiar algunas teorías sobre los orígenes del hombre.Los restos de esta nueva especie, clasificada como "kenyantrhopus platyops" (hombre de Kenia de rostro plano) e identificada a partir de fragmentos óseos de unos 30 individuos, fueron localizados en la región del río Lomekwi, en el norte de Kenia.Según los paleontólogos, el kenyantropo era parecido, aunque con diferentes costumbres alimenticias, a "Lucy", una fémina de "australopithecus afarensis", cuyos restos, de 3,2 millones de años de antigûedad, fueron hallados en 1974 en el sur de Etiopía.El descubrimiento de "Lucy", que algunos catalogaron de "madre de los humanos" y otros como "la mujer que sacudió el árbol genealógico del hombre", contribuyó a reforzar la teoría de que este y otros homínidos tienen un antepasado común.Aunque los hallazgos de Leakey y Pickford concentraron aun más el interés científico en el este de Africa, región considerada como la probable "cuna de la humanidad", también aumentaron la tensión entre los dos hombres que hace muchos años trabajaron juntos pero ahora mantienen una feroz lucha personal.Leakey se enemistó con Pickford después que este publicara un libro titulado "Richard Leakey: maestro de la decepción" en el que acusaba a su ex compañero de expediciones de "plagio científico y académico", de "disfrazar algunos descubrimientos" para hacerlos más atractivos e incluso de "fraude económico y adulterio".Hijo de Louis y Mary Leakey, conocidos antropólogos que identificaron fósiles de gran valor científico, Richard ha continuado la tradición familiar junto a su esposa Meave -encargada de las investigaciones paleoantropológicas del Museo Nacional de Kenia-, y su hija Louise, descubridoras del kenyantrhopus platyops.El nombramiento de Leakey al frente de una comisión establecida por el gobierno de Kenia para reformar la administración pública y luchar contra la corrupción agrió aun más sus relaciones con Pickford, quien lo acusó de haber utilizado su cargo público para impedirle trabajar en el país.Según Pickford, Leakey fue el causante de que las autoridades kenianas lo detuvieran en marzo acusándolo de efectuar excavaciones sin permiso y sacar ilegalmente del país los restos del "Milenium ancestor", cargos que luego fueron retirados por falta de pruebas.Ambos están aliados además a dos comunidades científicas que han estado enfrentadas en muchas ocasiones.Leakey cuenta con la ayuda de centros de investigación británicos y estadounidenses, mientras que Pickford trabaja con equipos franceses.La rivalidad, entretanto, ha degenerado en una guerra por la gloria y prestigio entre estos dos descendientes de británicos, que luchan de manera encarnizada en Africa en busca de los huesos de unos posibles familiares comunes de la humanidad.




