Polemica por manipulación genética en bebés con "dos madres"
El médico norteamericano que ideó la técnica que posibilitó el nacimiento de bebés a partir de "dos madres" replicó hoy las críticas de sus colegas y aseguró que no hubo manipulación genética en el cuestionado procedimiento.
WASHINGTON.--- El médico norteamericano que ideó la técnica que posibilitó el nacimiento de bebés a partir de "dos madres" replicó hoy las críticas de sus colegas y aseguró que no hubo manipulación genética en el cuestionado procedimiento.La técnica empleada no manipula los genes sino simplemente agrega material inocuo extragenético a las nuevas vidas, explicó Jacques Cohen, director científico del Instituto para la medicina reproductiva en St. Barnabas, Nueva Jersey, que condujo los experimentos."No alteramos ningún gen", aseguró Cohen, "ello hubiese sido un paso muy grande respecto de esto pequeño que hemos llevado a término"."Igualmente -añadió- se puede decir que normalmente existe un mitocondrio de una sola fuente (la madre). Ahora hay un mitocondrio de dos fuentes, y por lo tanto hay dos diversos tipos de ADN mitocondrial".La noticia, confirmada hoy, se conoció ayer a través del sitio internet Drudge Report, que informó que los primeros seres humanos genéticamente alterados ya habían nacido y estaban en buenas condiciones de salud.El artículo precisaba que 15 niños con genes no pertenecientes a ninguno de los dos progenitores biológicos habían nacido en Estados Unidos luego del experimento realizado en un laboratorio de New Jersey.Cohen enfrentó hoy las críticas de la comunidad científica que consideró no ética la técnica empleada porque, en cierto sentido, produce seres vivientes que genéticamente tienen dos madres.La noticia es "inquietante" porque demuestra que, en el entramado del debate sobre investigación genética y nuevos tratamientos para la infertilidad, pueden filtrarse técnicas discutibles y no suficientemente verificadas, dijo Eric Juengst, asistente de genética en la Case Western Reserve University de Chicago.Para Joe Cummins, docente de biología en la Universidad de Western Ontario, Canadá, usar la técnica desarrollada por Cohen, con la cual se hizo nacer a 15 niños en Estados Unidos y otros 15 en el resto del mundo, es "como hacer entrar por la ventana" métodos de intervención sobre el patrimonio genético del hombre.El procedimiento, que el Instituto de Nueva Jersey experimenta desde 1997 se conoce como "transferencia ovoplásmica" y sirve para corregir la infertilidad de la mujer.Los investigadores toman el óvulo de una mujer no fértil, uno de una donante y el esperma del marido de la mujer infértil.Luego, toman una pequeña parte del óvulo de la donante -el citoplasma- valiéndose de una aguja microscópica maniobrada por un pequeño brazo robótico.El citoplasma es entonces inyectado en el óvulo de la mujer no fértil junto al esperma que debe fecundarlo.La técnica también fue practicada por el ginecólogo italiano Alessandro Di Gregorio en Turín.Gracias a ese método, que tiene por objetivo "rejuvenecer" las células huevo de la madre, el 2 de marzo de 1999 nació Alessandro, el primer niño en Europa con huellas biológicas de dos madres.Pero según el médico italiano no es correcto hablar de dos madres, sino más bien de una única madre verdadera del niño, la que llevó en el vientre y lo parió.La técnica de la transferencia de citoplasma consiste en reforzar el ovocito débil de la madre con una especie de transfusión de una parte de citoplasma de la mujer donante.De este modo -según el médico italiano- no hay ninguna transferencia de material genético nuclear, sino solo de nutrición para facilitar la fecundación y el desarrollo del embrión.Las modificaciones genéticas en los seres humanos son ilegales en muchos países y el gobierno estadounidense no otorga ayuda financiera para realizar experimentos que alteren los genes hereditarios




