Pasaportes y dopaje colocan la liga italiana en situación de riesgo
Los múltiples casos de presuntos pasaportes falsos comunitarios y los positivos de nandrolona que se están registrando en la Liga italiana de fútbol han colocado a la competición en situación de riesgo.
ROMA.---- Los múltiples casos de presuntos pasaportes falsos comunitarios y los positivos de nandrolona que se están registrando en la Liga italiana de fútbol han colocado a la competición en situación de riesgo.Los positivos son hasta el momento siete, al que puede añadirse el "no negativo" (la justicia italiana prohíbe hablar de positivo hasta su confirmación en el contra-análisis) del centrocampista holandés Edgar Davids, del Juventus.Desde hace poco más de veinte años, cuando varios jugadores fueron suspendidos (Paolo Rossi, Giordano, Manfredonia, por ejemplo) y clubes castigados (Milán) por el escándalo del "Totonero" (apuestas clandestinas), la Liga no había vuelto a vivir un momento tan crítico.El aficionado ha colocado "bajo sospecha" una competición que, en lo meramente futbolístico, domina el Roma del técnico Fabio Capello y del goleador argentino Gabriel Omar Batistuta.La crisis se produce cuando renace el interés por el título, con el Roma con seis puntos de ventaja sobre el Juventus y siete sobre el Lazio, y a cinco días vista del Roma-Lazio y a doce del Juventus-Roma (dos partidos que pueden dejar las cosas aún más 'calientes").La sospecha empezó a primeros de año con el denominado "caso de los pasaportes", que propició una investigación judicial y otra deportiva y donde están implicados clubes que luchan por el título (Roma con el brasileño Cafú y Lazio con el argentino Juan Sebastián Verón), por jugar la Liga de Campeones (Milán con el brasileño Dida e Inter con el uruguayo Alvaro Recoba y el brasileño Tiago), y por eludir el descenso (Vicenza e incluso Udinese).Los casos han provocado una clara lucha "extradeportiva" entre los presuntamente implicados, que desean hacer "borrón y cuenta nueva" con la presunta ilegalidad de la normativa que limita el número de "no comunitarios", y los afectados, que piden un juicio deportivo rápido y con sanciones.El Nápoles (y otros) han alzado su voz y solicitado que las suspensiones a los jugadores y las sanciones a los clubes sean adoptadas en este mismo campeonato. Claramente, se verían beneficiados en la lucha por la salvación si otros equipos fueran penalizados con pérdida de puntos.Pero ahora emerge, con mayor fuerza y polémica si cabe, el caso del dopaje, en el que ya hay quien ve "manos negras" detrás.Entre los casos de dopaje con nandrolona, los seis primeros (jugadores de equipos denominados "pequeños") no habían levantado un revuelo nacional.Sin embargo, tras el del portugués Fernando Couto (Lazio) y el presunto de Davids, las cosas han cambiado notablemente, ya que son jugadores de dos clubes "poderosos" y en lucha por el título y, además, pueden perderse el próximo mundial.El caso de Davids ha originado una gran protesta, pues se filtró a la prensa el pasado sábado, antes de que el propio jugador y el Juventus lo supieran, y horas antes de un importante partido para el título en casa del Parma.La "fuga de información", el momento en que se ha producido y el cómo, han molestado, y mucho, en el Juventus e, incluso, se habla de una presunta maniobra de "desestabilización desde Roma" en la lucha por el título.En el colmo de los "malos pensamientos" surgen noticias, desmentidas por el Comité Olímpico Nacional Italiano (CONI), de posibles nuevos casos de dopaje de "jugadores importantes" y se pone en duda hasta los propios métodos de control.Para afrontar este problema, el CONI ha convocado una reunión para el próximo viernes con los sectores afectados por el dopaje.La Liga ha quedado "tocada", el interés deportivo ha cedido paso al "extradeportivo" y la sospecha ha tomado cuerpo en un campeonato ya dolido por el negativo bagaje de sus clubes en Europa.




