Putin anuncia regreso al cosmos con nuevas metas
Rusia aprovechó el 40 aniversario del primer vuelo tripulado al cosmos para intentar impulsar su programa espacial civil y militar, a pesar de la mala situación financiera del Kremlin y de su propuesta contra la "guerra de las galaxias".
MOSCU.--- Rusia aprovechó el 40 aniversario del primer vuelo tripulado al cosmos para intentar impulsar su programa espacial civil y militar, a pesar de la mala situación financiera del Kremlin y de su propuesta contra la "guerra de las galaxias".Con amargura por la pérdida del estatus de potencia espacial, pero con un renovado orgullo ante un brillante futuro, una larga serie de celebraciones conmemoraron la gesta realizada por Yuri Gagarin el 12 de abril de 1961.El presidente Vladímir Putin contribuyó a resucitar el orgullo, con promesas del regreso de Rusia al espacio, tras el golpe sufrido al tener que hundir la histórica estación Mir el mes pasado."A pesar de las dificultades, Rusia sigue siendo, como antes, uno de los líderes reconocidos en la investigación espacial y los vuelos tripulados", afirmó Putin en un mensaje de felicitación a la nación.En una visita a la Ciudad de las Estrellas, cerca de Moscú, donde se entrenan los cosmonautas rusos, el presidente enumeró algunos de los nuevos objetivos en la inminente segunda carrera espacial."Sin el espacio no se pueden crear nuevos materiales, ni explorar tierras, ni buscar yacimientos naturales, ni precisar el tiempo, ni desarrollar las comunicaciones", aseguró al recordar que el viaje de Gagarin "fue un gran triunfo de la Humanidad".Putin señaló que los dirigentes del Kremlin "conocen los problemas de la industria espacial y van a resolverlos", prometió en medio de un delirio popular desconocido desde hace años.Con el hundimiento de la Mir, las dificultades financieras dejaron el programa espacial ruso en el terreno civil limitado a la Estación Espacial Internacional, un ambicioso proyecto que se realiza conjuntamente con otros 15 países.Sin embargo, el director de la Agencia Aeroespacial Rusa, Yuri Koptiev, anunció, durante la inauguración de un foro sobre la desmilitarización del espacio, que Moscú no había renunciado a tener "un sistema propio" de estaciones y programas cósmicos.Uno de los proyectos, la puesta en órbita de una eventual Mir-2 por la que presionan dirigentes políticos y de la industria rusa, podría estar lista dentro de tres años, según un portavoz oficioso.Otro capítulo de investigación, actualmente en estudio, pretende la exploración de Marte, incluso con el posible envío de cosmonautas, un campo en el que Estados Unidos lleva años de delantera.Por otra parte, el foro "Espacio sin armas", organizado por el Kremlin como uno de los actos para celebrar el vuelo de Gagarin, se convirtió en una denuncia contra el llamado "escudo antimisiles" de Estados Unidos.Con la asistencia de más de 250 delegados de un centenar de países y organismos internacionales, pero con la ausencia notable de EEUU y Gran Bretaña, la conferencia se centró, a veces directamente y otras de forma tácita, en una campaña anti-Washington.Aunque Rusia ha condenado reiteradamente el "escudo antimisiles" norteamericano por suponer, según Moscú, una reedición de la "guerra de las galaxias" de los ochenta, Putin reactivó recientemente a las Fuerzas Espaciales de Rusia dentro del ministerio de Defensa.En su mensaje de saludo al foro dedicado al uso pacífico del cosmos, el presidente ruso afirmó que hasta los "medios militares" debían utilizarse en esa cooperación.Robert McNamara, antiguo secretario de Defensa norteamericano en tiempos del presidente Kennedy y ex presidente del Banco Mundial, destacó la necesidad de reducir los arsenales nucleares estratégicos de Washington y Moscú.Estados Unidos posee actualmente unas 7.500 cabezas nucleares, por 6.500 Rusia, y ambos países deberían negociar rebajarlas a las 2.500 que propone Washington o a las 1.500 que pretende Moscú.En otro signo de competencia con EEUU, opuesto terminantemente a la idea, Rusia acordó el miércoles enviar al cosmos el mes que viene al primer "turista espacial", el millonario norteamericano Dennis Tito.Inicialmente, Tito pagó 20 millones de dólares para visitar la estación Mir, pero el viaje se anuló tras la decisión rusa de hundirla y cambió el billete para la nueva "casa cósmica".Según el nuevo acuerdo, por el mismo precio, Tito viajará en una nave rusa y se alojará en el módulo ruso de la Estación Espacial Internacional, proyecto para el que han reducido sus aportaciones EEUU y Japón.Pero mientras aparecen estas nuevas pugnas sobre la cooperación en el cosmos, su financiación y sus objetivos, Rusia recordó hoy que el 12 de abril de 1961 "todo el pueblo fue feliz", según el titular de un diario que lamentó el afán "capitalista" en torno a Gagarin.El rotativo "Nezvísimaya Gazeta" condenó la subasta anunciada por la casa Christie's, que el próximo 9 de mayo rematará en Nueva York el cuaderno de bitácora del vuelo del primer ser humano que cruzó el umbral del cosmos.




