"Bolillo" Gómez pide calma a la prensa
Tras los eufóricos festejos por el histórico triunfo 1-0 frente a Brasil, el técnico colombiano Hernán "Bolillo" Gómez pide calma a la prensa para pensar en el próximo partido frente a Paraguay, por las 12a fecha de las eliminatorias al Mundial 2002.
QUITO.---- Tras los eufóricos festejos por el histórico triunfo 1-0 frente a Brasil, el técnico colombiano Hernán "Bolillo" Gómez pide calma a la prensa para pensar en el próximo partido frente a Paraguay, por las 12a fecha de las eliminatorias al Mundial 2002.Blanco de duras críticas antes del encuentro, principalmente por no jugar partidos amistosos, o por no convocar a jugadores que la prensa insinuaba como imprescindibles, Gómez saborea hoy su venganza.Convertido en el personaje más importante en el Ecuador tras ganar a Brasil, el colombiano sólo podría estar detrás del goleador Agustín Delgado, proclamado por habitantes de una población del Pacífico ecuatoriano como "Presidente".Gómez cree mucho en los sueños y así como vio en su subconsciente un gol de Ulises de la Cruz en el partido de ida que perdió 2-3 con Brasil, previo a la revancha, volvió a ver un gol de Delgado a un "gigante", aunque no mencionó el nombre del "scracht" brasileño.Entrevistado hasta la saciedad por todos los canales de televisión y radioemisoras, el locuaz Bolillo goza ahora de una popularidad superior a un 80 por ciento, lo que nunca ningún político ecuatoriano alcanzó.Superó con mucha holgura también a su profesor, el "Pacho" Francisco Maturana, quien dirigió sin éxito a Ecuador en las eliminatorias al Mundial de Francia 98 y luego a Perú en el actual torneo, de donde fue separado tras un sonoro fracaso.Pero Gómez es agradecido y reconoce en su maestro grandes dotes de sabiduría, con quien conversa muy a menudo para intercambiar conocimientos futbolísticos.Consultado por la prensa cómo festejó el triunfo, respondió que "en mi casa, sentado en un sofá, viendo el vídeo, las oportunidades que nos perdimos de anotar y las otras en que nos salvamos".Al contrario de Maturana, que afirmaba lacónicamente que las victorias y las derrotas solo debían durar 24 horas, Gómez festejó una semana seguida y admitió que "no todos los días le podemos ganar a Brasil".El desafío que tiene por delante es mucho más grande por las exigencias que desde hoy impondrá el periodismo deportivo que nunca antes había visto a una selección ecuatoriana en un expectante cuarto puesto en la clasificación.Ecuador marcha cuarto con 19 puntos, apenas uno sobre su más inmediato seguidor, Colombia, por debajo de Brasil 20, Paraguay 23 y Argentina, líder con 28 unidades.Intentar acercarse a Paraguay está en la mira del técnico para el próximo partido el 24 de abril en Quito, donde los locales sólo saben de triunfos y un solo empate frente a Colombia.Gómez quiere tomarse la revancha del partido de ida en Asunción, 3-1 para los paraguayos, que superaron siempre a Ecuador con un contundente juego aéreo que tratará de resolver.No le preocupa el anuncio de Paraguay que se preparará en México para evitar los estragos de la altura. "No me inquieta lo que haga Paraguay, me preocupa mi equipo, que tenga personalidad, que Ecuador se supere día a día", dijo.




