Moscú y Teherán preparan cooperación en sector espacial
Rusia apuesta por la cooperación en el espacio con Irán, país al que ha ofrecido proyectos para producir y lanzar satélites de comunicaciones, indicó el director de la Agencia Aeroespacial rusa, Yuri Kóptev.
MOSCU.---- Rusia apuesta por la cooperación en el espacio con Irán, país al que ha ofrecido proyectos para producir y lanzar satélites de comunicaciones, indicó el director de la Agencia Aeroespacial rusa, Yuri Kóptev.La colaboración en el sector aeroespacial se concretará con la producción conjunta entre los dos países de aviones de pasajeros rusos Tu-334 en Irán, afirmó Kóptev, con ocasión de la visita del presidente iraní, Mohamed Jatamí, a Rusia.Jatamí visitó hoy el Centro de Control de Vuelos Espaciales en Koroliov, ciudad satélite de Moscú, y mostró un especial interés en los sistemas de maniobra de las naves espaciales rusas y las comunicaciones con los cosmonautas en órbita.También manifestó su curiosidad por los sistemas de satélites capaces de escudriñar con sumo detalle cualquier zona de la superficie terrestre.En este sentido, Kóptev indicó que Rusia compite con empresas internacionales en el concurso convocado por Irán para adquirir tecnología de producción y lanzamiento de satélites de comunicaciones."Rusia tiene todas las oportunidades de ganar y entonces fabricaremos un satélite para Irán, lo lanzaremos y, posiblemente, controlaremos su vuelo", afirmó el director de la Agencia Aeroespacial rusa.La cooperación en el sector espacial es uno más de los campos de colaboración entre Teherán y Moscú impulsados con la visita de Jatamí a Rusia, subrayada por la venta de armas rusas a Irán y la coincidencia de intereses geopolíticos entre los dos países.El Presidente iraní y su colega ruso, Vladímir Putin, firmaron ayer un tratado de "vecindad estratégica" y cooperación militar que asegura la influencia de Moscú en la región del Cáucaso y el Caspio, y sirve de advertencia para otras potencias.Este tratado ha levantado ya la polémica en Estados Unidos, país que tiene a Irán en su lista negra de "Estados proscritos" y que ayer calificó la intención rusa de vender armas a Teherán como "contraproducente" y una amenaza para Washington.El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Igor Ivanov, trató hoy de apaciguar los temores norteamericanos.Según Ivanov, las relaciones entre Rusia e Irán "no están dirigidas contra terceros países", en referencia a la eventual compra por Teherán de algunos de los sistemas de armas más modernos que ofrece la pujante industria militar rusa.Tras su reunión con su colega iraní, Kamal Jarazi, el ministro ruso se lamentó de que "Occidente no haya apenas hecho comentarios al contenido político de la visita, que es el más importante".Subrayó que Moscú y Teherán quieren que sus "relaciones sean un elemento de estabilidad en la región y el mundo".Pero la prensa rusa publicó que la visita de Jatamí da un impulso a un nuevo "eje Moscú-Teherán" que consolida la agresiva política de Putin sobre el Caspio y sus recursos petroleros, y en Asia Central, que el Kremlin quiere recuperar como el "patio trasero" perdido al desaparecer la URSS.




