Científicos califican criminal intento clonación ser humano
Expertos en genética de EEUU y Europa han calificado de criminal y vergonzoso el proyecto de clonar un ser humano, anunciado en enero por dos especialistas en fertilidad y obstetricia, debido a las malformaciones que aparecen con las técnicas actuales.
WASHINGTON .---- Expertos en genética de EEUU y Europa han calificado de criminal y vergonzoso el proyecto de clonar un ser humano, anunciado en enero por dos especialistas en fertilidad y obstetricia, debido a las malformaciones que aparecen con las técnicas actuales.Los especialistas que intentan llevar a cabo, por primera vez, la clonación de una persona se reunirán este viernes en Roma, con el fin de discutir su estrategia."Lo que esta gente va a hacer, o dice que va a hacer, es simplemente criminal", afirma Rudolf Jaenish, un pionero en la clonación animal del Instituto Whitehead de Investigación Biomédica en Cambridge (Massachusetts), señala hoy el diario The Washington Post,Jaenish sostiene que los problemas sufridos en las cinco especies animales que se han clonado hasta ahora garantizan que habrá graves deformidades cuando se intenten clonar seres humanos.La mayoría de los clones humanos provocarán abortos espontáneos, lo que pone en riesgo la salud de las madres.De los tres o cuatro que sobrevivan, casi todos serán desproporcionados, de entre 8 y 10 kilos y si uno logra llegar a termino, tendrá extrañas características, como por ejemplo un ombligo de un tamaño tres veces superior al normal, apuntan diferentes expertos en clonación animal.Ian Wilmut, uno de los investigadores del Instituto Roslin de Edimburgo que logró la clonación de la oveja Dolly en 1997, ha explicado que algunas ovejas clonadas parecían normales en el momento del nacimiento, pero aparecieron serias deformidades a los pocos días o semanas."¿Qué ocurriría si fueran niños?", se pregunta Wilmut, "¿Quien sería responsable de la creación de ese niño?".El intento de clonar un ser humano lo impulsan el especialista en fertilidad de Lewington (Kenctucky) Panos Zavos, y el especialista en obstetricia italiano Severino Antinori.Zavos afirma ser miembro de la Sociedad Estadounidense de medicina Reproductiva, pero la organización lo niega, según el diario The Washington Post.Antinori, por su parte, cobró fama, y también numerosas críticas, cuando anunció que había ayudado a una mujer de 62 años a quedar embarazada.Los científicos no han precisado si se permitirá que el embrión humano que tratan de desarrollar será tratado de llevar a término en una mujer o si será destruido tras demostrar que es viable.Michael West, de la empresa Advanced Cell Technology (ACT), que intenta clonar animales extinguidos o en peligro de desaparición, afirma que los intentos de clonar un ser humano en estos momentos son precipitados.El último animal clonado por esta empresa, un tipo de buey procedente de Asia que está a punto de desaparecer, nació aparentemente sano, pero murió pocas horas después a causa de una infección. Los problemas, en muchos casos desconocidos, han afectado a la mayoría de los animales clonados."Second Chance", un novillo de toro de tipo Brahman clonado por expertos de la Universidad de Texas, presentó primero problemas de tipo respiratorio y cardiovasculares, pese a ser aparentemente normal."Poco después desarrolló diabetes juvenil de tipo 1, algo que nunca habíamos visto en el ganado", opina un portavoz de la empresa.John Hill, un veterinario y experto en fisiología reproductiva de la Universidad Cornell de Nueva York, ha señalado que numerosos clones de ganado han nacido con deformidades en la cabeza."Algunos presentan una cabeza con las características de un bulldog y ninguno de ellos sobrevive", opina el especialista.La mayoría de los científicos que han participado en experimentos para clonar animales coinciden en que la tecnología para la clonación de seres humanos no está aún conseguida y aún tardará varios años en ser desarrollada.Mientras tanto, opinan que los fallos registrados en animales pueden ser asumibles, pero no en seres humanos.




