Extraña enfermedad mata cientos animales salvajes en Ngorongoro
Cientos de animales salvajes han muerto en los últimos meses a causa de una extraña enfermedad en el parque nacional del Ngorongoro, reserva natural en el norte de Tanzania, considerada como uno de los últimos paraísos del planeta.
por Xavier BarrosNAIROBI---.- Cientos de animales salvajes han muerto en los últimos meses a causa de una extraña enfermedad en el parque nacional del Ngorongoro, reserva natural en el norte de Tanzania, considerada como uno de los últimos paraísos del planeta.Los científicos que hicieron la autopsia a la mayoría de los más de 600 animales abatidos por el misterioso mal no están seguros de qué es lo que provocó la muerte de las bestias, aunque piensan que podría tratarse de una insuficiencia de glóbulos rojos.Según el director de conservación de la reserva, Emmanuel Chausi, "el problema comenzó hace nueve meses con la muerte de cinco rinocerontes en condiciones que continúan siendo un misterio".Desde entonces, otros dos de esos mamíferos murieron en similares circunstancias así como tres antílopes, tres hipopótamos, seis leones, 69 cebras, 193 ñus y 323 búfalos cafre.Expertos de varios países se ha reunido en Tanzania para examinar los restos de los animales y tratar de detectar las causas de la enfermedad que amenaza la fauna del parque natural, ubicado en el cráter de un volcán que se extinguió hace unos 2,5 millones de años.Esta no es la primera vez que una misteriosa enfermedad afecta a la población animal del Ngorongoro, situado al lado de las llanuras del parque tanzano del Serengueti y la aledaña reserva del Masai Mara, en territorio de la vecina Kenia.En conjunto, los tres territorios poseen una de las mayores concentraciones de vida salvaje del continente africano.Hace año y medio un mortífero virus obligó a los responsables del Ngorongoro a vacunar a los leones del parque para evitar que los felinos fueran aniquilados por la enfermedad.En 1962, una plaga infecciosa, aparentemente transmitida por los mosquitos, mató a varias decenas de estas fieras y estuvo a punto de acabar con el "Rey de la selva" en la zona, que, posteriormente y con la intervención del hombre, logró recuperarse.Actualmente varias decenas de ejemplares de la especie sobreviven en este cráter, de unos 20 kilómetros de diámetro y rodeado por sierras de 600 metros de altitud que se formaron con lava solidificada.La concentración de animales salvajes en el interior del cráter, una especie de caldera con numerosas lagunas, y la extraordinaria belleza de su incomparable paisaje ha llevado a varios conservacionistas a tildar al Ngorongoro de "Arca de Noé", la embarcación bíblica en la que las especies sobrevivieron el diluvio universal.Algunos naturalistas advierten, sin embargo, que la reducida extensión de la reserva, que en 1978 fue declarado Patrimonio Natural de la Humanidad, requiere "medidas excepcionales de cuidado" de su flora y fauna.Una de las medidas que los expertos aconsejan para evitar transtornos al medio ambiente es limitar el número de visitantes que, por miles, llegan cada año al parque.Las autoridades de conservación del Ngorongoro calculan que en el interior y los alrededores del cráter todavía hay unos 20.000 animales de mediano y gran tamaño; principalmente herbívoros, como ñus, cebras, búfalos cafre y gacelas.Además de leones, hienas y chacales, que cazan a aquellos, en el interior del antiguo volcán hay también rinocerontes, hipopótamos y elefantes.Los científicos analizan regularmente la salud de los animales a los que sistemáticamente vacunan contra cierto tipos de enfermedades que, de no ser tratadas, pueden convertirse en epidemias.Según los conservacionistas, aunque el Ngorongoro es uno de los últimos reductos de la vida salvaje africana, el futuro de este "Edén" dependerá cada vez más de la asistencia humana para que su población animal no sea exterminada por alguna de las plagas extrañas que aparecen periódicamente.




