La medicina hallo tres nuevas respuestas a dolencias comunes
Alergia a los gatos curada con LSD, pacientes asmáticos amenazados por infartos y niños de madres de edad avanzada con alta presión sanguínea: la medicina parece haber hallado en los últimos días tres nuevas respuestas a las dolencias cotidianas.
WASHINGTON.--- Alergia a los gatos curada con LSD, pacientes asmáticos amenazados por infartos y niños de madres de edad avanzada con alta presión sanguínea: la medicina parece haber hallado en los últimos días tres nuevas respuestas a las dolencias cotidianas.Un popular gurú de la New Age estadounidense descubrió una nueva y sorprendente cura para la alergia a los felinos, basada en el ácido lisérgico (LSD).Andrew Weil, autor de un best-seller sobre terapias alternativas, aseguró a la cadena de TV estadounidense CBS haber curado su alergia a los gatos gracias al alucinógeno preferido de los "hijos de las flores" de los años '60."Tomé ácido lisérgico. Me hallaba al aire libre en un puesto bellísimo. Me sentí bien. Imprevistamente se acercó un gato que se acomodó en mi regazo", dijo Weil."No tuve ninguna reacción alérgica. Y desde entonces los gatos no me dieron más fastidio", continuó el gurú del movimiento "Ayudarse a sí mismo", quien opinó además que las alergias son adquiridas, no congénitas.Weil se dijo convencido de que el LSD ayuda a "olvidar lo aprendido" a los que son alérgicos."Si el ácido fuera legal -concluyó- lo prescribiría a mis pacientes". Por su parte, Carlos Iribarren del centro de estudio médicos Kaiser Permanente, manifestó que quien sufre de asma tiene un 30 por ciento más de posibilidades de sufrir un infarto."No está claro por qué", reveló Iribarren, al ilustrar el estudio basado en el examen de los datos relativos a 22.036 pacientes cardíacos registrados entre 1979 y 1985."Pero es probable que se pueda imputar a daños coronarios ligados al estado de inflamación crónica del aparato respiratorio de los asmáticos", hipotetizó.En tanto, otro estudio -realizado por un equipo de investigadores de la Universidad de Harvard- demostró que los niños nacidos de madres en edad avanzada tienen la presión sanguínea más alta que los demás bebés.Los investigadores dijeron que la presión de la sangre de los recién nacidos se eleva 1,5 grados por cada aumento en cinco años de la edad de la madre.Los investigadores sospechan -pero no están en grado de probarlo- que la presión más alta permanece durante el crecimiento, incrementando el riesgo de disturbios cardíacos en el adulto.El descubrimiento fue definido como una prueba más de la influencia del ambiente uterino en la salud de los recién nacidos




