Iglesia ecuatoriana pide plan para frenar violencia en frontera con Colombia
Monseñor Vicente Eguiguren, secretario de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana (CEE), estimó el viernes que Ecuador debe implementar un plan global con participación de la sociedad y el Gobierno para frenar la violencia y los secuestros en la frontera con Colombia.
QUITO.------ Monseñor Vicente Eguiguren, secretario de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana (CEE), estimó el viernes que Ecuador debe implementar un plan global con participación de la sociedad y el Gobierno para frenar la violencia y los secuestros en la frontera con Colombia."Estamos en la frontera misma de Colombia donde la industria del secuestro es algo que se ha instituido y que está muy relacionado con un cuadro tremendamente complejo con la guerrilla, la delincuencia y el narcotráfico", expresó a periodistas Eguiguren.Tras manifestar que la Iglesia católica comparte la alegría por la liberación la víspera de siete técnicos extranjeros, que permanecieron secuestrados durante 140 días por un grupo desconocido, el alto prelado llamó a "estar conscientes de que el problema existe".Estimó que frente al Plan Colombia del gobierno de Bogotá para luchar contra el narcotráfico, Ecuador debe "elaborar su propio plan".Monseñor Eguiguren opinó que "Ecuador debe contrarrestar (los efectos del Plan Colonbia) inteligentemente con un plan global en el que participe toda la sociedad ecuatoriana y no exclusivamente el gobierno".Añadió que el resguardo militar y policial en la frontera norte debe ser reforzado y no descartó que "haya conexiones de ecuatorianos con la violencia colombiana o por romanticismo revolucionario e ideológico o por intereses puramente económicos"."Tenemos que estar muy atentos y trabajar con consensos en una problemática dificilísima", agregó el secretario de la CEE.El 12 de octubre de 2000 fueron secuestrados por desconocidos el neocelandés Demmis Correy, los estadounidenses Steeve Derry, Jason Wavey, David Bradley, Arnold Arfold y Ronald Sanders, el chileno Germán Shultz, el argentino Juan Rodríguez y los franceses Jean Louis Froidurot y Jany Marcellin.El plagio se produjo en una base petrolera de la multinacional española-argentina Repsol-YPF, en la localidad amazónica de Pompeya, a 200 km al este de Quito y a 70 km de la frontera con Colombia. Los dos franceses aparecieron sanos y salvos cuatro días después del secuestro al lograr evadir el cerco de sus captores.Mientras, el cádaver del estadounidense Sanders fue encontrado el 31 de enero último en la jungla amazónica.El resto del grupo, que fue liberado la víspera sano y salvo en un paraje de la selva, se encontraba alojado en el hotel Colón de Quito bajo estrictas medidas de seguridad.




