Agua llegó a la tierra en cometas de nieve dice investigador
La Tierra recibe cada año el impacto de unos 30.000 cometas de nieve del tamaño de casas medianas, lo que puede ser el origen de las aguas que cubren dos tercios de nuestro planeta, según la teoría del físico Louis Frank.
Por Jorge A. BañalesWASHINGTON .----- La Tierra recibe cada año el impacto de unos 30.000 cometas de nieve del tamaño de casas medianas, lo que puede ser el origen de las aguas que cubren dos tercios de nuestro planeta, según la teoría del físico Louis Frank.En un artículo que publica hoy la revista Journal of Geohpysical Research de la UGE, Frank sostiene que ha obtenido "retratos" de nueve cometas pequeños entre unas 1.500 imágenes tomadas entre octubre de 1998 y mayo de 1999 desde el Observatorio Robótico de Sonita, en Arizona (EEUU).El telescopio de Sonita usó dos modalidades de exposición simple para la adquisición de imágenes. Una de las modalidades empleó el diafragma del telescopio para captar dos trazas del mismo, supuesto, cometa pequeño en una sola imagen, y la otra modalidad utilizó el mismo diafragma para captar tres trazas en una imagen.La teoría que ha venido a llamarse "de los cometas pequeños" y que ha causado grandes polémicas entre los geofísicos, se desarrolló en 1986 en colaboración con el científico John Sigwarth de la Universidad de Iowa, a partir de datos recogidos por el satélite Dynamics Explorer 1.Esa teoría sostiene que cada minuto unos 20 cometas de nieve, que pesan entre 20 y 40 toneladas, se desintegran en la atmósfera de la Tierra la cual ha juntado océanos de esa "nevada cósmica".La teoría siempre fue muy discutida en un estrecho ambiente académico hasta que Frank afirmó hace tres años que una serie de fotografías tomadas por cámaras de un sistema diseñado por él y Sigwarth, e instaladas a bordo de la cápsula espacial Polar, de la NASA, probaba la existencia de los cometas de nieve.Un equipo de la Universidad de Arizona, en Tucson, ha concluido que los cometas pequeños no pueden existir porque cada uno tendría un brillo similar al de la Luna llena.Otro grupo de Arizona explicó que los cráteres en la Luna no muestran la pauta de distribución que correspondería a los bolazos de nieve del espacio, y un tercer equipo de científicos de este mismo estado demostró que las atmósferas de la Tierra y de Marte contenían concentraciones mucho más altas de gases nobles si recibieran constantemente la nevisca de la que habla Frank.En definitiva, por ahora, la controversia parece girar en torno a la interpretación de algunas manchas en las imágenes captadas por las cámaras de Frank y de otros instrumentos de exploración espacial.El uso de dos modalidades en la nueva pesquisa, según Frank, asegura que lo que se ve es lo que él dice que se ve."En la modalidad de dos trazas para la cámara del telescopio, no se vio fenómenos con tres trazas, y en la modalidad de tres trazas, no se vio fenómenos con dos trazas", explicó. "Esta simple operación del diafragma para la cámara del telescopio nos da seguridades plenas de que se detectan objetos extraterrestres reales".Algunos científicos sostienen que los fenómenos que Frank identifica como pequeños cometas de nieve en realidad son imágenes que responden al ruido electrónico en los sensores de los satélites.Robert Hofmann, quien trabaja como científico en el Centro Goddard de Vuelo Espacial de la NASA, en Maryland, dice que las imágenes tomadas desde los satélites se han interpretado de manera diferente, y por eso las imágenes captadas ahora desde el observatorio en Arizona "dan una buena alternativa"."Debido a la controversia que rodea la interpretación de las imágenes tomadas por detectores desde el espacio, adquiridas primordialmente en longitudes de onda de rayos ultravioleta, las observaciones desde tierra parecen el enfoque más práctico para obtener evidencias claras sobre la existencia de estos objetos", agregó.




