Ejército ocupa centro de acopio de drogas en Guainia
El ejército de Colombia, en una de las mayores ofensivas militares contra el narcotráfico y la guerrilla en las selvas del este del país, asumió el domingo el control del principal centro de acopio de drogas y armas de la principal fuerza rebelde, informaron fuentes castrenses.
BOGOTA --- El ejército de Colombia, en una de las mayores ofensivas militares contra el narcotráfico y la guerrilla en las selvas del este del país, asumió el domingo el control del principal centro de acopio de drogas y armas de la principal fuerza rebelde, informaron fuentes castrenses.Unos 1.000 efectivos del ejército, apoyados por aviones y helicópteros de la Fuerza Aérea y tropas de la Infantería de Marina, tomaron el control del caserío de Barrancominas, ubicado en las selvas del departamento del Guainia."El sitio era utilizado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para la comercialización y distribución de drogas y para el ingreso de armas, municiones y explosivos", informó el ejército en un comunicado de prensa.La operación "Gato Negro" permitirá la recuperación de una amplia zona comprendida entre los departamentos de Vichada, Guainia y Guaviare, uno de los principales corredores estratégicos y de movilidad de las FARC, precisó el informe.En la zona, las fuerzas militares destruyeron 11 laboratorios destinados al procesamiento de la cocaína, un campamento para 500 hombres, localizaron 10.000 hectáreas de cultivo de hoja de coca y confiscaron 78 vehículos, 21 aeronaves, cinco teléfonos para la comunicación vía satélite y 75.000 dólares.En la operación militar fueron capturadas 22 personas, 15 colombianos y siete extranjeros.Entre los detenidos se encuentra Jackeline Alcántara De Morais, compañera de Luis Fernando Dacosta, señalado por el ejército de Colombia como líder de un cartel de las drogas en Brasil, en asociación con las FARC.Funcionarios de Colombia y Estados Unidos acusan a las FARC --que con 17.000 combatientes intentan llevar a Colombia hacia las transformaciones socialistas-- de financiar su guerra de más de tres décadas contra el Estado con recursos provenientes del narcotráfico.Sin embargo, ese grupo guerrillero --que mantiene negociaciones de paz con el gobierno desde comienzos de 1999-- niega las acusaciones de su vinculación con el tráfico de drogas.Las negociaciones de paz se cumplen en medio de un enclave rebelde de 42.000 kilómetros cuadrados --dos veces el tamaño de El Salvador-- que el gobierno cedió a las FARC a finales de 1998 para facilitar la negociación.Las fuerzas militares aseguran que la zona desmilitarizada es usada por las FARC para realizar actividades de narcotráfico, entrenar a sus combatientes y reclutar niños para la guerrilla.El ejército denunció que esa guerrilla mantenía un corredor estratégico entre la zona desmilitarizada y el centro de acopio de drogas y armas que fue ocupado por los militares colombianos.Colombia es considerada por la Dirección de Lucha Contra las Drogas de Estados Unidos como el primer productor mundial de cocaína, con 520 toneladas anuales del alcaloide.Además de la guerrilla, los paramilitares también son acusados de financiar sus operaciones con recursos provenientes del narcotráfico, en medio del conflicto interno que azota al país sudamericano, que deja un promedio anual de 3.500 muertos.




