La vida puede estar en cualquier parte del universo, sostienen la Nasa
La vida puede estar en cualquier parte del universo, según afirman científicos estadounidenses que han reproducido en un experimento las condiciones del espacio en las que las moléculas pudieron dar lugar a las células.
WASHINGTON --- La vida puede estar en cualquier parte del universo, según afirman científicos estadounidenses que han reproducido en un experimento las condiciones del espacio en las que las moléculas pudieron dar lugar a las células.El experimento, que aporta nuevas claves al controvertido debate sobre cómo surgió la vida en la Tierra y posiblemente en otros puntos del universo, se ha realizado en el Centro de Investigaciones Ames de la NASA en California.Las condiciones de laboratorio han permitido reproducir la evolución de los componentes orgánicos en medio de las bajas temperaturas de las nubes interestelares y el bombardeo de luz ultravioleta que una estrella próxima puede emitir."El descubrimiento implica que la vida puede estar en cualquier parte del universo", ha indicado Louis Allamandola, quien ha dirigido el estudio en el centro Ames de Sillicon Valley, en California.El experimento, cuyos resultados recoge en su número de hoy la revista Proceedings de la Academía Nacional de las Ciencias, dio como resultado una organización espontánea de estructuras en forma de membrana, idénticas a las que la vida utiliza en la Tierra en cualquiera de sus formas."Esas estructuras no son vida en si mismas", afirma Jason Dworkin, otro de los investigadores del equipo, que procede del Instituto SETI, de búsqueda de vida inteligente extraterrestre.Para Dworkin, esas estructuras carecen de la información genética que necesitan para ser consideradas algo vivo, pero permiten entender como la vida pudo emerger en cualquier lugar remoto del universo.Esta es la primera vez que los científicos pueden demostrar que cuando unos simples elementos químicos se exponen a unas condiciones similares a las del espacio profundo, el resultado es una reordenación de las moléculas de un modo similar a como están dispuestas en las membranas de una célula.Para reproducir las condiciones del espacio, los científicos provocaron en el laboratorio Ames temperaturas próximas al cero absoluto en el vacío.Congelaron una mezcla de componentes químicos comunes, como los del agua, metanol, amoniaco y monóxido de carbono, que son los mismos componentes que se supone forman parte de las partículas heladas del espacio interestelar. Finalmente, sometieron los cristales helados a la radiación ultravioleta similar a la de las estrellas.El residuo que obtuvieron, una vez en agua y visto bajo el microscopio, estaba formado por una especie de sopa de estructuras membranosas que se agrupaban del mismo modo que las células y presentaban una clara diferenciación entre "dentro" y "fuera" de la membrana.La ordenación en forma de membrana, dependiendo de que moléculas se utilizaran en el experimento, tomó formas y características muy distintas, según comprobaron los investigadores en sucesivos experimentos."Estamos empezando a comprender que sólo vemos la punta del iceberg de la complejidad molecular extraterrestre", ha manifestado Louis Allamandola.




