Kuerten y Rios esperanza de Latinoamérica en Australia
La lucha por el primer Grand Slam de la temporada comienza en Melburne, con varias interrogantes, en la línea de salida, la principal comprobar si el brasileño Gustavo Kuerten es capaz de desarrollar el gran tenis que le llevó a acabar la temporada pasada como número uno del mundo.
MELBURNE .- La lucha por el primer Grand Slam de la temporada comienza en Melburne, con varias interrogantes, en la línea de salida, la principal comprobar si el brasileño Gustavo Kuerten es capaz de desarrollar el gran tenis que le llevó a acabar la temporada pasada como número uno del mundo.El Abierto de Australia será de nuevo un duelo espectacular entre las generaciones consagradas y las que pujan por abrirse camino, con los estadounidenses Andre Agassi y Lindsay Davenport en la defensa de su título.Agassi y Davenport son los últimos campeones en una jungla de depredadores en la que cada vez hay menos lugar para las sorpresas. Con poco tiempo de preparación y apenas unos torneos de rodaje, las dos semanas de Melburne Park serán un apunte de lo que se vivirá luego en esta temporada, la primera del nuevo milenio.Una de las dudas que quedará resuelta es si Kuerten, campeón de Roland Garros y del Masters en el 2000 sabrá mantener el nivel de juego arrasador con el que triunfó la temporada pasada y con el que acabó convirtiéndose como el primer brasileño mejor del mundo."Guga" parte como tal de salida en Melburne y junto con el chileno Marcelo Ríos, vencedor en Doha, representan la esperanza del tenis latinoamericano. En el caso del zurdo de Santiago (finalista en 1998) su juego se amolda a la perfección al "rebound ace". Su reciente boda no debe ser un impedimento para que despliegue el tenis imaginativo que atesora.Mientras, el tenis australiano parece vivir únicamente de nostalgias y sinsabores. Mark Edmoson fue el último "aussie" en ganar aquí, en 1976, y Pat Cash, el último en alcanzar la final en 1988. El año pasado cambiaron las pistas haciéndolas prácticamente de hielo para favorecerles pero apenas consiguieron que Lleyton Hewitt alcanzase los octavos de final.Este año Philippoussis está fuera de competición debido a una lesión de rodilla. La forma de Patrick Rafter es una incógnita y la esperanza del tenis nacional, Hewitt, padece unos misteriosos problemas respiratorios evidenciados en el torneo de Adelaida.Si Agassi defenderá su título recordando el frenético duelo de semifinales contra Sampras en el 2000 (6-4, 3-6, 6-7, 7-6 y 6-1) y Yevgueny Kafelnikov soñará con revalidar el título que consiguió en 1999, para Marat Safin su objetivo es no unir su nombre a la lista de bajas por lesión en la que figura el sueco Thomas Enqvist (finalista en 1999), la alemana Anke Huber y quizás la francesa Amelie Mauresmo (subcampeonas en 1996 y 1999, respectivamente).El cuadro femenino estará de fiesta tras obtener la igualdad de premios con respecto al masculino. Es un logro más en la lucha por equiparar sus derechos, en la que Venus Williams parece el estandarte tras firmar un contrato de publicidad con la firma Reebok por 40 millones de dólares por cinco temporadas.Campeona de Wimbledon y US Open, ganadora de las medallas de oro en individual y dobles de los JJ.OO.de Sydney, Venus parece el mayor rival de Davenport en la lucha por el título, sobre todo, por su cambio de filosofía ante este deporte. "Ahora solo tengo que salir ahí fuera y ganar, y no esperar que las otras pierdan", señaló tras su triunfo en los Juegos.Venus no jugó el año pasado por lesión pero es la gran favorita en este, con el permiso de la suiza Martina Hingis, campeona en la Copa Hopman, que quiere poner fin en esta temporada a su mala racha en los Grand Slam después de dejar pasar la pasada en blanco en este tipo de torneos. La lucha en el cuadro femenino será aún más dura.




