América Latina no crecerá más del 3.7 por ciento en el 2001
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) proyectó para el 2001 una baja en el crecimiento económico para la región a un 3,7 por ciento, considerado "insuficiente" para superar el principal problema del desempleo que se mantuvo cerca del 9 por ciento.
SANTIAGO DE CHILE ---- La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) proyectó para el 2001 una baja en el crecimiento económico para la región a un 3,7 por ciento, considerado "insuficiente" para superar el principal problema del desempleo que se mantuvo cerca del 9 por ciento.Al entregar el Balance Preliminar Económico, el director ejecutivo del organismo, José Antonio Ocampo, observó que "el ciclo económico que actualmente está empezando será más débil que los dos que caracterizaron a la década de 1990, lo que podría indicar una tendencia de crecimiento a más largo plazo que oscile entre 3,5 y 4 por ciento"."El crecimiento económico se está estabilizando en ritmos que no son suficientes. América Latina necesita crecer más y para ello requiere, sobre todo, aumentar significativamente los niveles de inversión entre 4 a 6 por ciento del Producto", señaló.Resaltó que la principal preocupación para la CEPAL es la situación del mercado laboral, donde "no se trasluce esta mejoría que han venido experimentando las economías latinoamericanos y que deriva en desempleo abierto, subempleo y deterioro en la calidad del empleo".Añadió que "la coyuntura específica del 2001 va a depender, esencialmente, de lo que acontezca con la economía de Estados Unidos, que pueda crecer alrededor del 2,5 por ciento, porque si crece menos, las condiciones pueden verse más complicadas"."Hoy por hoy todo indica que se va a producir ese aterrizaje suave esperado para la economía norteamericana", explicó.Ocampo valoró positivamente la tasa media anual del crecimiento del 4 por ciento de las economías latinoamericanas en el 2000, comparado con el 2,3 por ciento de 1998 y sólo el 0,3 por ciento en 1999, aunque por debajo del observado en 1997.Esta recuperación respondió principalmente al auge de las exportaciones -dado que la demanda interna fue menos dinámica de lo esperado-, las cuales crecieron un 20 por ciento en valor.Como las exportaciones aumentaron más que las importaciones (alrededor del 17 por ciento), el déficit de cuenta corriente cayó como proporción del PBI de 3,1 por ciento en 1999 a 2,5 por ciento en el 2000, y pudo financiarse con las entradas de capital sin recurrir a las reservas.La inflación consigna un promedio regional de 8,9 por ciento, y los países con datos disponibles registran en su gran mayoría (0 por ciento) una inflación de un solo dígito.Ocampo observó que, si bien algunos países experimentaron un pequeño incremento de las presiones inflacionarias debido al alza de los precios del petróleo, no hubo una pérdida de control significativa.En cuanto a la inversión extranjera directa, manifestó que los niveles permanecen elevados, pero disminuyeron en relación a 1999, lo que permite inferir que "puede haber tocado techo".La CEPAL concluyó que el desempeño económico global de la región fue, en general, favorable en el 2000, después de los pobres resultados del año anterior.El incremento esperado de un 4 por ciento, permitirá cerrar la década de los '90 con una tasa media anual de 3,2 por ciento.El producto por habitante aumentaría 2,4 por ciento este año, con lo que acumularía un aumento cercano al 17 por ciento de los años 90.Según el organismo, la situación económica adversa por la que atravesaba la región desde fines de 1997 no se ha disipado totalmente, ya que en la mayoría de los países persisten las restricciones de financiamiento externo.Los países exportadores de petróleo se vieron favorecidos por la notable alza del precio del crudo, lo que contribuyó a acentuar el dinamismo de la economía mexicana, pero, por sobre todo, permitió contrarrestar en Colombia, Ecuador y Venezuela los efectos recesivos que han tenido sus economías.Los países no exportadores del hidrocarburo, en cambio, debieron enfrentar el deterioro de la relación de intercambio que dificultó la reactivación.En resumen, la fuerte expansión de México y el crecimiento más moderado de Brasil, explican en buena medida la reactivación de la economía regional, ya que los restantes países en conjunto sólo crecieron 2,2 por ciento.No obstante, destaca como excepción a República Dominicana -la economía más dinámica de la región con un crecimiento del 8,5 por ciento-, seguido de México (7 por ciento), Chile (5,5), Cuba y Nicaragua.




