Los países ricos engañan con promesas-activistas
Grupos ambientalistas acusaron a las naciones ricas de tratar de engañar con sus promesas de combatir el calentamiento global de la Tierra.
LA HAYA.-- Grupos ambientalistas acusaron a las naciones ricas de tratar de engañar con sus promesas de combatir el calentamiento global de la Tierra.Los países más ricos tratan de evadir reducciones en las emisiones de gases de invernadero desarrollando un fraudulento plan para ganar créditos para las selvas o "sumideros de carbono", agregaron.Grupos "verdes" de ambientalistas y activistas de derechos humanos acusaron a Estados Unidos, Canadá, Japón y Australia, de sabotear las conversaciones de La Haya, auspiciadas por las Naciones Unidas y destinadas a evitar que el calentamiento global empeore y se haga más peligroso."Las propuestas discutidas en La Haya (...) son un fraude", dijo la organización caritativa Ayuda Cristina en una declaración."Estados Unidos propone atribuirse el mérito por no hacer nada", dijo en la conferencia de la ONU Anna Aurilio, directora legislativa del estadounidense Grupo de Investigación de Interés Público.La reunión de las Naciones Unidas trata de acordar medidas que permitan implementar el protocolo de Kyoto de 1997, que estableció pautas para contener el calentamiento global."En vez de reducir la contaminación, con lo que se tiende a la disminución del calentamiento global y se amparan otros beneficios de consumo y salud, Estados Unidos nos engaña quitándonos esta oportunidad", dijo Aurilio.Los activistas se refieren a un plan presentado por Estados Unidos, el mayor contaminador del mundo, para que se permita a las naciones desarrolladas tomar en cuenta el dióxido de carbono absorbido por los bosques --los llamados "sumideros" de carbono-- para que puedan cumplir los objetivos de reducción de emisión de gases de invernadero establecidos en 1997."Sería risible lo que Estados Unidos, Japón, Canadá y Australia están proponiendo, si eso no tuviera serias consecuencias para todo el protocolo de Kyoto", dijo Jennifer Morgan, directora de campañas relacionadas con el clima del World Wildlife Fund.El pacto de Kyoto de 1997 establece un promedio de reducción de gases de invernadero de cinco por ciento para las naciones desarrolladas para el año 2010, a partir de los niveles de contaminación de 1990.El pacto permite que los países alcancen sus objetivos no sólo reduciendo sus emisiones, sino también incrementando la absorción de dióxido de carbono, aunque la mayoría de los delegados dicen que este último mecanismo debía representar sólo la menor de las medidas.Un incremento en la siembra de árboles, por ejemplo, ayudaría a reducir las emisiones.Pero Estados Unidos también quiere que sean tomados en cuenta las tierras de labranza y bosques existentes.




